A corazón abierto

Alguien dijo en alguna ocasión que los mejores especialistas no ejercen y ni mucho menos disponen en sus respectivos campos. Se trata de una realidad coherente que se cumple por un choque frontal entre los intereses y algo que va más allá, como es la naturaleza de los sentimientos. Quien da su alma por lo que mejor sabe interpretar está abocado a un mundo de incomprensiones en el que puede tocar rutinariamente no salir airoso.

La cuerda se tensó y no ahogó ni al jefe de la obra de Lezama, ni al Presidente del Athletic, Josu Urrutia. Si acaso la asfixia les alcanzó, pero quien más soportó esa falta de aire fue Marcelo Bielsa, que ante tanta incomprensión saltó y actuó sobrepasado por los sentimientos.

Obsesivo hasta lo insoportable (o eso comentan muchos de sus colaboradores y jugadores a su cargo), el técnico entiende la profesión desde la indagación permanente y la búsqueda de una justicia palpable, de un aire que fluya tanto hasta hacerse visible. Si él se exige como para alcanzar esos picos de inestabilidad, supone que su entorno de trabajo ha de ser acorde a la exigencia que de forma natural han de asimilar sus subordinados. Por encima de todo, ama el fútbol y la forma en que lo vive. Por eso, entiende que su ejemplo solo puede ser visible en un espacio realmente moldeado. Así también se ha ganado su fama.

La primera impresión, al cabo de unos días, que puede tener una persona bajo el mando de Bielsa puede no ser maravillosa. Agobio, fastidio y poco más, porque la presión que ejerce el técnico rosarino deja poco aire para que las quejas tomen demasiado cuerpo. Pasado un tiempo, la mayoría de las reacciones de los subordinados acaban siendo similares y en la antípoda de esa primigenia percepción, porque todo acaba adquiriendo sentido. La coherencia en el resultado de todo aquello que se fue ejecutando, tal vez sin alma, va legitimando ese proceso que se cuestiona desde la incomprensión, esa que rodea el mundo y no digamos si hablamos de fútbol, donde todo el mundo opina.

El rosarino moldea permanentemente su entorno producto de su continuo estudio. Y no hay visualización más evidente que la del lugar de trabajo, ahí donde se encuentra con sus jugadores, y a quienes debe sentirse habilitado para exigir.

En Marcelo Bielsa podemos observar uno de esos extraños casos en los que una persona extraordinariamente capacitada para una disciplina ha ejercido y dispuesto, si es que estamos en disposición de utilizar este último verbo, teniendo en cuenta lo que ha sucedido en los últimos días en el club vasco. Porque la sensación de desamparo ha llevado al técnico a perder el juicio y a agredir a una persona, algo injustificable y que requiere de una rectificación a corazón abierto.

Así, acostumbrados a situaciones cotidianas en las que cargos públicos se esconden ante corruptelas que les salpican día sí y día también, y no sucede nada, no podemos olvidar dónde nace este entuerto y las últimas palabras de Bielsa dejadas de intereses. Por lo demás, él sabe mejor que nadie que está abocado a un mundo de incomprensiones y a no salir nunca airoso.

08
jul 2012
SECCIÓN Deportes
COMENTARIOS 1 comentario

Un comentario a A corazón abierto

  1. Kike says:

    Bielsa es un capullo y un colgao, xq a él se le paga x entrenar, no x diseñar la ciudad deportiva del Athletic, eso es cosa d otros y a él no le debería importar una mierda.

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