[Análisis] Darksiders II

Darksiders II

No tenía pensado empezar el Darksiders II nada más terminar su primrea parte, pero no he podido evitarlo. Darksiders, pese a sus defectillos, me dejó con un sabor de boca tan estupendo que no puede remediarlo. Esta secuela ofrece más de lo mismo, incluyendo algunos de esos defectos, pero también incluye novedades interesantes y cambios jugables que son, en mi opinión, muy positivos.

Si en el Darksiders original controlábamos a Guerra, esta vez nos metemos en la piel de otro de los jinetes del Apocalipsis, Muerte, empeñado en defender a su hermano por haberla liado parda. El juego comienza con una fase a modo de tutorial donde, de paso, nos informan de cómo los cuatro jinetes se cargaron a los Nephilim, su propia raza, para mantener el equilibrio del universo.

Tras esa primera fase comienza la verdadera aventura de Muerte, que le llevará por un amplio mundo dividido en distintas zonas con un aspecto gráfico y unos enemigos bien diferentes: las Tierras de la Forja, el Mundo de los Muertos, lo que queda de la Tierra… En cada una de ellas Muerte tendrá una misión (o varias) que harán avanzar la historia así como numerosos retos secundarios.

Darksiders II

Una de las novedades de esta segunda parte es que ahora podemos recorrer el mundo de una forma mucho más libre. La sensación de mundo abierto es mucho mayor y, además, podemos transportarnos entre los puntos ya visitados desde el menú, un poco al estilo Skyrim. También tenemos más oportunidades para montar sobre nuestro caballo que en el anterior juego y si nos despistamos contamos con la ayuda de un cuervo que nos permite conocer la ruta que debemos tomar.

Otra de las novedades del juego es un mayor toque rolero. De hecho, Muerte gana experiencia y sube de nivel. Cada subida de nivel va acompañada de la posibilidad de gastar puntos en aprender y mejorar invocaciones, habilidades o devastadores ataques físicos. También podemos mejorar nuestras estadísticas equipando a muerte con distintas armas, amuletos y piezas de armadura que, además, cambiarán la apariencia del personaje.

También la forma de gestionar las armas ha cambiado. En Darksiders Guerra contaba únicamente con la Devoradora de Caos y con armas secundarias que hacían poco daño y se usaban principalmente para la resolución de puzzles. Ahora tenemos un botón para el arma principal, un par de guadañas, y otro para las armas secundarias, que son de dos tipos: ligeras y pesadas. Las pesadas son muy poderosas, pero muy lentas; las ligeras son extremadamente rápidas, pero hacen menos daño.

Darksiders II

La mecánica del juego es de nuevo estilo Zelda, para que nos entendamos. Es decir, entrar a una mazmorra, recorrerla resolviendo sus puzzles, usando los objetos adecuados y eliminando enemigos para, al final, cargarnos al jefe y conseguir algo que nos permita ir avanzando. Los objetos principales no son especialmente originales. Tenemos un brazo gigante al estilo del de Devil May Cry 4 con el que podemos coger cosas y agarrarnos a determinados puntos, una pistola como la de la primera parte, la posibilidad de desdoblarnos en dos personajes y la pistola de portales, que aquí también permite viajar atrás y adelante en el tiempo en una mazmorra concreta.

La forma de moverse por los escenarios ha sufrido importantes cambios respecto al primer Darksiders. Guerra era un personaje poderoso y fuerte, pero no especialmente rápido. Muerte sí lo es. Esa agilidad podemos apreciarla en los combates y también al desplazarnos. A la mezcla de God of War y The Legend of Zelda que era el primero hay que sumarle ahora un toque de Prince of Persia. Muerte corre por las paredes, trepa, se descuelga y se balancea con notable habilidad.

Técnicamente el juego es intachable. Gráficamente luce mejor que el primero y el personal estilo de Joe Madureira le sienta como anillo al dedo a este mundo de semidioses, ángeles y demonios. El doblaje inglés es perfecto y la música acompaña bien la acción, sin estorbar.

El resultado final es un juego muy, muy redondo. Si os gustó Darksiders, creo sinceramente que este Darksiders II os gustará todavía más. Ya lo he comentado en algún otro sitio, pero me ha parecido el mejor Zelda de esta generación. Es bonito, se juega bien, ofrece muchísimas horas de diversión, cientos de secretos… La historia flojea un poco más, sobre todo en su parte final, pero no empaña la experiencia. Espero que THQ y Vigil Games puedan acabar con el proyecto y ofrecernos juegos también de los otros dos jinetes que faltan.

30
nov 2012
SECCIÓN Videojuegos
COMENTARIOS 1 comentario

Un comentario a [Análisis] Darksiders II

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