[Análisis] Darksiders

Darksiders

Se agradece mucho cuando llega una nueva franquicia interesante al mundo de los videojuegos. Hace casi tres años, en enero de 2010, Vigil Games nos sorprendía con Darksiders, un juego protagonizado por Guerra, uno de los cuatro jinetes del Apocalipsis. Con un apartado artístico obra del siempre inconfundible Joe Madureira, Darksiders ofrecía aparentemente un soplo de aire fresco en el panorama actual, repleto de secuelas y más secuelas.

El argumento del juego toma evidentemente referencias de la tradición cristiana para mostrarnos una historia de redención y venganza en la que el jinete debe encontrar a los responsables de su caída en desgracia un siglo después del Apocalipsis, la gran batalla entre las fuerzas del bien y del mal. El juego presenta una estética de corte fantástico que se combina con los restos ruinosos de nuestra civilización. Así, podemos estar dando espadazos a ángeles y demonios en una via de metro abandonada o entre un rascacielos medio derrumbado.

A primera vista Darksiders es un intento de ofrecer una experiencia similar a la de sagas como God of War o Devil May Cry, pero basta con empezar a jugar para darnos cuenta de que el juego bebe de muchas fuentes. Una de ellas, es sin duda la saga The Legend of Zelda. Así, el mundo en el que se desarrolla la aventura es abierto, pero no podemos acceder a determinadas zonas hasta no haber obtenido algunos objetos y armas que nos dan habilidades especiales. Del mismo modo, nuestro personaje es capaz de mejorar sus estadísticas de salud y magia encontrando distintos ítems escondidos en el mapeado.

Darksiders

Las principales armas de Guerra son su gigantesca espada Devoracaos, un revólver, una guadaña y guanteletes para el combate cuerpo a cuerpo. Entre los objetos que vamos encontrando tenemos un enorme shuriken, un dispositivo capaz de abrir portales en determinadas superficies, una cadena que nos sirve para desplazarnos y atraer a los enemigos y unas alas que nos permiten planear. Gracias a esos objetos podremos ir recorriendo los amplios escenarios y mazmorras, resolviendo puzzles y eliminando a los muchos y variados enemigos que tratarán de detenernos.

Darksiders no es en general un juego fácil, pero tampoco supone un reto imposible. Las mecánicas que presenta son sencillas, no exige una sincronización milimétrica en los combates y los puzzles no son especialmente complejos. Sin embargo, y a mí me ocurrió, hay momentos en los que te puedes quedar atascado durante más tiempo del que sería deseable en una zona. De hecho, yo estuve varios meses sin tocar el juego hasta que decidí retomarlo hace unos días y, ahora sí, terminarlo del tirón.

Gráficamente el juego es capaz de trasladar a la pantalla con acierto los diseños de Madureira. No se busca el realismo ni en los modelados de personajes ni en los escenarios y eso juega a su favor. El conjunto es muy agradable de ver. También hay que destacar su excelente doblaje original y un doblaje español que, si bien no está a la misma altura, tampoco llega a desentonar. ¡Ah! Un apunte para los que compren la versión de Xbox 360. El juego tenía un tearing horroroso, pero se soluciona con la instalación de un parche. Tenedlo en cuenta antes de empezar a jugar.

Darksiders

Aunque es irregular en su desarrollo y en su oferta, Darksiders me ha parecido un gran juego. Es variado, tiene un estilo artístico y gráfico que me gusta (sí, me gusta el estilo exagerado de Madureira, qué se le va a hacer) y una historia aceptablemente atractiva. Además, el juego está repleto de secretos que fomentan el backtracking y que alargan su vida de forma considerable. Es un juego muy recomendable. Tanto, que en mi caso fue terminarlo y comprar su segunda parte, lanzada este año, a la que ya le estoy dando.

17
oct 2012
SECCIÓN Videojuegos
COMENTARIOS 1 comentario
ETIQUETAS

,

Un comentario a [Análisis] Darksiders

  1. Pingback: [Análisis] Darksiders II | El Desafío Digital

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>