[Análisis] Prototype
Christian Olivares | 26 Junio, 2009 |

Estamos acostumbrados al debate de cada año entre los principales juegos de fútbol. Lo que es menos habitual es encontrarnos con dos juegos que comparten claramente un mismo espíritu de libertad e incluso un argumento muy similar. Es el caso de Prototype (desarrollado por Radical Entertainment, editado por Activision para PS3, Xbox 360 y PC) e inFamous (desarrollado por Sucker Punch y editado por Sony en exclusiva para PS3).
Es difícil hablar de de uno sin referirse al otro. Los dos nos ponen en la piel de un protagonista con increíbles poderes, un semidios involuntario que tiene toda una ciudad a su disposición para poner en práctica sus habilidades, realizar distintas misiones y, en último término, hacer avanzar la historia. En el caso de Prototype, ese personaje es Alex Mercer, un científico que despierta en el depósito de cadáveres y descubre que tiene fuerza y velocidad sobrehumanas y que es capaz de transformar sus extremidades en armas de matar.
Después de un increíble vídeo de introducción, el propio Mercer nos empieza a contar la historia del juego en un flashback. Una historia de conspiraciones militares y traiciones con un virus en el centro de todo. En cualquier caso, lo más destacable de Prototype no es su argumento, sino su jugabilidad. El juego nos ofrece toda la isla de Manhattan como patio de recreo. Las habilidades de Alex nos permiten correr verticalmente por los edificios, saltar de azotea en azotea e incluso planear.

A través de un mapa visible en todo momento podemos ver en qué puntos de la ciudad se encuentran los distintos eventos secundarios y misiones principales que debemos cumplir. Esas misiones pueden ir desde consumir a determinados personajes (lo que nos permite asumir su aspecto y compartir sus recuerdos) hasta vencer a una serie de enemigos o realizar un recorrido por la ciudad en el menor tiempo posible.
Por su parte, las misiones especiales nos llevan a enfrentarnos a Blackwatch, un grupo de operaciones especiales, para descubrir la verdad sobre el pasado de Alex y sobre Gentek, una empresa farmacéutica que tiene algo que ver con sus poderes y con un virus que se está extendiendo por la ciudad y transformando a sus habitantes en monstruos.
La representación de la ciudad de Nueva York tiene una importancia mayúscula en el juego. Es impresionante recorrerla de punta a punta y ver los edificios más emblemáticos, subir al punto más alto del Empire State y después planear por la ciudad. Han conseguido crear una ciudad llena de vida, con gente caminando por la calle, cientos y cientos de coches, helicópteros sobrevolándola…

Lo malo es que eso ha obligado a sus desarrolladores a limitarse en el apartado gráfico. El personaje protagonista y sus animaciones están muy bien, pero el modelado de los ciudadanos y las texturas de los edificios, sobre todo desde una cierta distancia, son mucho más discretos. En cualquier caso, se les perdona. Hubiese sido completamente imposible ofrecernos un escenario de juego tan gigantesco con unos gráficos a la última.
Yo no soy muy amigo de los sandbox. Prefiero tener una historia más o menos lineal y después misiones secundarias opcionales. Lo bueno de Prototype es que puedes ir haciendo las misiones principales y olvidarte del resto. Nunca te encuentras en la situación de no saber qué hacer pero, al mismo tiempo, siempre puedes olvidarte de la línea argumental y ponerte a hacer el cabra por tu cuenta. Aquí no hay penalizaciones, karmas ni nada. Tú eres un semidiós y no se juzgan tus acciones.
¿Qué pegas tiene el juego? Pues de entrada puede hacerse algo repetitivo. En la mayoría de misiones acabas enfrentándote a dos o tres helicópteros y a ejércitos enteros de soldados y tanques que quieren cargarse a Alex (otra vez). Aunque hay muchos momentos de sigilo en los que tenemos que consumir a un enemigo, asumir su aspecto e infiltrarnos, lo cierto es que al final acabamos siempre matando a todo lo que se mueve. Al menos, para evitar que esto se haga aburrido, vamos desbloqueando muchas habilidades y mejorando otras. Con sólo unas horas dentro del juego, la versatilidad de nuestro personaje tiene poco que ver con la del principio del juego.

Otro aspecto negativo es que algunas misiones pueden hacerse muy largas y si grabamos partida en mitad de una, lo normal es que después tengamos que volver a repetirla desde el principio, algo que quienes no tenemos mucho tiempo para jugar no nos hace mucho bien.
En definitiva, si hay una palabra que define claramente a Prototype es la libertad que ofrece al jugador. Puedes hacer prácticamente lo que quieras, hasta el punto de dejar a juegos similares, como Assassin’s Creed en pañales. Sin embargo, también tiene algunos de los defectos de éste, como la repetición de misiones similares y su apartado gráfico se limita a cumplir el expediente.
La gran pregunta que surge es si es mejor que inFamous o no. Del juego de Sucker Punch sólo he probado su demo, así que no puedo juzgarlo realmente, pero en general sí debo decir que Prototype me ha sorprendido más y me ha enganchado más. De entrada es un juego más ágil, con un personaje protagonista más carismático y unos poderes mucho más espectaculares y con menos limitaciones que los del título exclusivo de PS3.
Comentarios
3 comentarios a “[Análisis] Prototype”
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27 de Junio, 2009 a las 10:23
Estoy de acuerdo en gral. Es muy divertido, pero repetitivo en algunos momentos. Tampoco es muy rejugable, pero si haces todas las quests secundarias tienes juego para rato.
eldesafiodigital.com
29 de Junio, 2009 a las 11:39
@Merc
Además de verdad, sobre todo si intentas ir batiendo récords en las de velocidad a medida que logras upgrades.
Eso me recuerda que no he mencionado en el análisis la búsqueda de las esferas, que también alarga mucho la vida del juego.
27 de Enero, 2010 a las 05:30
En realidad se ve interesante lo que dice Christian, me gustaría jugar un juego de tal calibre como hacer lo que me plasca siin tener restricciones, hay que jugarlo para adentrarse mas en este mundo que nos trae Radical Entertainment.