
Peter Jackson ha aprovechado el crédito obtenido tras rodar la trilogía El Señor de los Anillos para cumplir uno de sus sueños de infancia: hacer una nueva versión de la historia de King Kong. Con Jack Black, Adrien Brody, Naomi Watts y los últimos efectos especiales, Jackson intenta darle un nuevo aire a un argumento ya mítico.
| Ficha técnica País / año: USA / Nueva Zelanda / 2005 Director: Peter Jackson Intérpretes: Naomi Watts, Jack Black, Adrien Brody, Andy Serkis, Colin Hanks, Jamie Bell… Género: Aventuras / Fantástico Duración: 180 min. |
Todos conocemos la historia de King Kong y hemos visto una u otra versión. La imagen del mono escalando el Empire State Building y acabando con los aviones a manotazos es una de las escenas más famosas de la historia del cine. Si embargo, era el momento ideal para hacer una nueva versión. Los efectos especiales han avanzado lo suficiente en los últimos tiempos como para convertir al gorila en algo real y palpable, dotarle de vida y de sentimientos. Y desde luego eso se ha conseguido. Sin embargo, la película se queda a medias en otros aspectos, como el del ritmo, pero mejor vayamos por partes.
La película se abre mostrándonos el Nueva York de la gran depresión. Gente durmiendo en chabolas, mendigando, pasando hambre… En un pequeño teatro una compañía de actores lucha contra el hambre. Entre ellos se encuentra Ann Darrow (Naomi Watts), la bella que enamorará a la bestia. Inmediatamente después conocemos a Carl Denham (Jack Black), un director de cine sin demasiados escrúpulos que quiere que le financien un viaje en busca de una isla que no aparece en los mapas y de la que él ha obtenido un plano. Ambos personajes acaban conociéndose y Ann acepta el papel protagonista de la película después de que una famosa actriz se negase a hacerlo. El resto del grupo lo componen un escritor teatral (Adrien Brody), que acabará convertido en héroe improvisado, el típico galán de los primeros años del cine (Kyle Chandler), el ayudante de Denham (Colin Hanks) y la tripulación del SS Venture, el barco en el que emprenden la aventura (Thomas Kretschmann, Jamie Bell, Evan Parke, Andy Serkis…).
La variopinta expedición llega a
Los actores, como ya ocurría en El Señor de los Anillos, están muy bien elegidos y su aspecto se corresponde perfectamente con su comportamiento. Ninguno de ellos llega a evolucionar realmente, con la excepción del mono, que al fin y al cabo es el protagonista absoluto.
Técnicamente la película es excelente, aunque la parte de la estampida que comentaba antes a veces queda un poco falsa, como si las criaturas no tuvieran peso real. El encargado de la música es James Newton Howard (Batman Begins, El Bosque, The Interpreter, Océanos de Fuego…). La banda sonora no me pareció realmente destacable, pero cumple en su objetivo de ir acompañando el desarrollo de forma adecuada.
En los peros podríamos apuntar la excesiva duración de la película (tres horas son demasiado incluso para estar pasándolo bien) y esos fallos de ritmo que hemos comentado antes. Por lo demás todo es más que correcto. Es una buena película para una de esas tardes aburridas de Navidad en las que los centros comerciales están abarrotados y hace demasiado frío para pasear por la calle.







0 comentarios a “King Kong: ¡muy grande!”
Deja un comentario, por favor