
Aprovechando que El Laberinto del Fauno ha sido elegida como mejor película del año pasado por los críticos estadounidenses, voy a hacer algo que debería haber hecho hace mucho tiempo: elogiar hasta la saciedad la cinta de Guillermo del Toro. Pude ver la película hace relativamente poco y me pareció una verdadera maravilla, digna de todas las alabanzas que se ha llevado a ambos lados del charco.
La película cuenta la historia de Ofelia (Ivana Baquero), una niña apasionada por la lectura de historias fantásticas, que viaja con su madre (Ariadna Gil) al norte de España durante la posguerra. Su madre, viuda, se ha casado de nuevo con un autoritario capitán Franquista, Vidal (Sergi López), y espera un hijo suyo. Al llegar a su destino, la niña entra en contacto con el mundo de las hadas y los seres fantásticos y conoce a un fauno (Doug Jones) que le hace pasar varias pruebas para probar su derecho a volver al mundo mágico en el que ella es una princesa.
Aparte de eso, la película también nos habla de la lucha de los rebeldes republicanos contra Vidal, contrastando el mundo fantástico de Ofelia con el mundo real, cruel y violento. Ese contraste es en mi opinión una de las señas de identidad de la película y me recuerda en cierto modo a El Espinazo del Diablo, otra de las películas de Del Toro, que cuenta con algunos elementos comunes.
La falta de medios de la película (cuando la comparamos con las grandes producciones americanas) apenas se deja notar. Los efectos visuales están muy bien resueltos y no son nada sobrecargados. La ambientación general también está muy lograda, tanto en el mundo real como en los lugares fantásticos que visita Ofelia.
En cuanto a las interpretaciones, destaca especialmente Sergi López, un actor que normalmente debo reconocer que no me convence, pero que en esta ocasión está perfecto en un papel de mucha fuerza y de mucha importancia para la historia. Maribel Verdú, que encarna a una sirvienta que hace de espía para los rebeldes también lo hace muy bien, al contrario que Ariadna Gil (aunque es cierto que su papel no da para mucho). En cuanto a la joven Ivana Barquero (Frágiles, Romasanta) quizá está un pelín sosa en algunos momentos, pero siempre es mejor eso que el sobreactuar típico de muchos niños actores.
En resumen, una película realmente mágica, una joyita de esas que nos regala de vez en cuando el cine gracias a un director especial y sin complejos.







La verdad es que llevo bastante tiempo queriendo verla y todavía no he tenido la ocasión. Vi hace poco una entrevista extensa a su director y me pareció un gran tipo, además me dio la sensación de que está muy preparado y ama todo ese mundo fantástico, sobre todo al ver sus libretas donde recrea todo ese mundo que luego aparece en sus películas, era para verlas.
Yo también la vi y se sale, mejor que Volver a la que le va a ganar el Oscar a mejor peli de habla no inglesa.
Me quedé con ganas de que hubiera más fantasía y menos Guerra Civil. Las secuencias fantásticas acaban pronto, sobre todo la última del laberinto, que da nombre a la peli pero que no dura casi nada. Si se hubieran currado más esa secuencia con un laberinto bien guapo habría sido ya la leche.
Desde que vi el docu Hollywood Tequila soy un fan de este director, nadie puede tener más vocación de director de cine que este tipo, es un CRACK! un friki empedernido del cine y los comics, lo lleva en la sangre, de ahí que adaptase Blade y Hellboy.