
Ya se ha disputado el primer título oficial de la temporada y la liga calienta motores. Sin embargo, al Real Madrid de Bernd Schuster parece que todavía le falta tiempo de rodaje. El balance de la pretemporada es descorazonador y el encuentro del domingo ante el Sevilla fue un resumen perfecto de cómo luce este nuevo Madrid. Y es que se intuye lo que quiere hacer el alemán, pero sus ideas no acaban de plasmarse en la hierba.
El principal problema del equipo es una tremenda falta de organización. Los desajustes entre las líneas son constantes y se dan muchas facilidades al rival tanto en ataque como en defensa. Los contrarios llegan sin problemas a la portería de Casillas y a los de Schuster les cuesta horrores crear ocasiones de gol en jugadas elaboradas. Son errores graves, pero es algo que se soluciona con tiempo y partidos. El problema real del equipo es que ni siquiera los responsables han sabido nunca si lo que buscaban este verano con los nuevos fichajes era un cambio radical del equipo como se lleva pidiendo desde hace años o bien sólo reforzar determinadas zonas.
En el caso de lo segundo, que es lo que podría parecer lógico cuando se habla del vigente campeón de Liga, los fichajes han sido todo un despropósito. Dejando a un lado los altos precios pagados por Pepe, Sneijder y Drenthe, da la impresión de que se ha fichado por fichar. Recapitulemos: tras las salidas de Roberto Carlos y Beckham, el equipo necesitaba reforzar tanto el lateral zurdo como la posición de interior o extremo derecho. No ha habido refuerzos para ninguna de las dos demarcaciones. Durante prácticamente toda la pretemporada han actuado en esos puestos los canteranos Miguel Torres y Javi Balboa. Se ha dicho a menudo que Drenthe podía jugar como lateral, pero lo cierto es que después de verle ahí ante el Sevilla su polivalencia ha quedado en entredicho.
También hacía falta fichar centrales tras la marcha de Helguera, Pavón y Mejía. De eso sí se ha fichado. El brasileño Pepe llega con la cruz de haber costado 30 millones de euros, algo que nadie se explica al no tratarse de un jugador excesivamente conocido. De momento sus condiciones son interesantes (buen físico, rápido en el corte, saca el balón jugado con solvencia…), pero también ha tenido errores que le han puesto en el punto de mira y han recordado a nombres como Samuel o el propio Cannavaro. El alemán Christoph Metzelder ha llegado gratis y tiene nombre y experiencia. Sin embargo, Schuster le ha dado pocas oportunidades y las veces que ha jugado ha pecado de excesiva lentitud.
La portería también ha sido reforzada con la llegada del polaco Dudek, otro fichaje a coste cero, del que de momento sólo podemos destacar lo inmóvil que estuvo en el gol encajado ante el Betis. Por cierto, no se entiende que el ex del Liverpool se marche de Anfield cansado de calentarle el banquillo a Pepe Reina y fiche por el Madrid para jugar cuatro partidos contados en toda la temporada. Él sabrá lo que hace.
El argentino Javier Saviola podría ser a priori el fichaje más ilusionante en lo que llevamos de verano. Ha llegado gratis, sale del eterno rival y ha demostrado su solvencia tanto en el Sevilla como en el Mónaco. Pero tampoco está funcionando. Pierde muchos balones en el control (imperdonable en un jugador de Primera), ha fallado ocasiones cantadas y las poquísimas oportunidades de gol que crea el equipo no le están favoreciendo.
Los holandeses Wesley Sneijder y Royston Drenthe han sido los últimos en llegar. Las primeras sensaciones que dejó el ex del Ajax fueron positivas. Como ya hacía en Holanda, se mueve mucho, sabe jugar el balón con criterio y no se corta a la hora de disparar a puerta. Sin embargo, en su primer partido serio naufragó estrepitosamente. Drenthe, por su parte, parece una mezcla de Robinho y Edgar Davids. De su compatriota copia el corte de pelo y su despliegue físico, del brasileño toma una gran habilidad con el balón, su irregularidad y su capacidad para desaparecer de los partidos justo cuando más se le espera.
Hecho el repaso, yo me hago varias preguntas:
- ¿No hubiese sido mejor gastarse el dinero de Drenthe en quedarse a José Antonio Reyes? No es que el andaluz brillara especialmente el año pasado, pero hay que reconocerle sus méritos y su calidad. Seguro que alguno se arrepiente el sábado de no haber apostado por el ahora jugador atlético.
- ¿Por qué el Madrid siempre tiene que acabar pagando barbaridades por sus jugadores? El Valencia estuvo a punto de llevarse a Sneijder por 15 millones hace apenas dos meses y Queiroz recomendó a Pepe en su etapa en el Madrid cuando hubiese costado 2 o 3 millones de euros y no 30.
- ¿De verdad es tan complicado no fastidiar a la gente de la cantera? Balboa ha jugado en casi todos los partidos de pretemporada y además ha sido de los jugadores más destacados. Sin embargo ante el Sevilla no fue ni convocado. Lo mismo podría decirse de Esteban Granero o Rubén de la Red. A Soldado este año le han hecho ficha en el primer equipo, pero ahora ya se está hablando de fichar a otro nueve y ceder al valenciano.
- ¿Por qué el club blanco siempre apura hasta el último momento para comprar y vender? La mayoría de los grandes equipos europeos tienen cerradas sus plantillas desde hace semanas. Los entrenadores de estos equipos han trabajado durante la pretemporada sabiendo cuáles eran sus cartas. En el Madrid se ha ido tirando de parches y remiendos y tras cada fiasco Schuster ha pedido jugadores. La planificación es nula, pero esto no es nuevo. Lo mismo ocurre con las ventas, donde el futuro de jugadores como Baptista, Cicinho o Emerson (hasta hace unas horas) es toda una incógnita.
Lo peor de todo es que a medida que se acerque el plazo para fichar, el Madrid va a hacer más locuras. Una derrota contra el Atlético, que no sería en absoluto descabellada viendo el nivel mostrado por los de Aguirre este verano, llevaría a Mijatovic y Calderón a fichar a lo loco y ya se sabe que las prisas no son buenas.







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