
Seguimos con el repaso a las nuevas temporadas de series estadounidenses. Tras la tercera de Prison Break y la segunda de Heroes, ahora le toca el turno a la cuarta temporada de House, que supone un cambio muy importante en la plantilla de la serie. Como el que avisa no es traidor, vuelvo a decirlo: no me voy a cortar con los spoilers. Avisados quedáis.
Al final de la tercera temporada, el médico más borde de la televisión (con permiso del Dr. Perry Cox de Scrubs) se quedaba compuesto y sin equipo tras la renuncia de Cameron y Foreman y el despido de Chase. La situación sigue igual al principio de esta nueva temporada. El ingreso en el hospital de una mujer aplastada por un derrumbe hace que Wilson y Cuddy insten a House a buscar un nuevo equipo, pero, como siempre, él no les hace caso.
Sin embargo, el propio House es consciente de que necesita tener a alguien a su lado para contrastar opiniones y acaba reclutando a uno de los conserjes del hospital, lo que da lugar a situaciones hilarantes. Por lo demás, la serie sigue igual: House es tan borde y tan especial como siempre y Cuddy y Wilson siguen actuando como la voz de su aparentemente inexistente conciencia.
El episodio finaliza con House iniciando una especie de concurso de eliminación para reclutar a sus nuevos médicos. Algo así como un reality show médico que seguramente se prolongará durante varios episodios.
Lo único que cabe esperar es que el nuevo equipo dé aire fresco a una serie que va necesitando cambiar. El esquema de los episodios también debería variar, porque hay determinadas cosas que son siempre iguales. De hecho, hasta se bromea con las constantes menciones al lupus en este primer episodio de la nueva temporada.







Lupus, punción lumbar, enfermedad autoinmune, infección…
Ésta sí que no me la pierdo, junto con Perdidos.
Ahora voy a empezar con Los Soprano, desde la 1ª, así que las demás… quedan descartadas, ya estoy muy liado.