28 céntimos o a la cárcel

“Se le requiere para que, en el plazo de CINCO días, haga efectivo el importe de 28 céntimos de euro que falta por pagar en concepto de multa que le fue impuesta… haciéndole saber que de no verificarlo se procederá a su ingreso en Centro Penitenciario”. Con una carta de aviso que dictaba así se encontró en su casa un ciudadano de Alzira, Roberto Sánchez. En principio la noticia es curiosa, graciosa… pero ya está, nada más. Bueno, pues ha gustado y me la han copiado en Canal 9, Antena 3… y hasta en Buenafuente. Todos llamando a LP preguntando por el número del protagonista.

Este alcireño volvió de sus vacaciones el pasado fin de semana y, al no estar ocupando la casa, se encontró a su regreso con un segundo aviso que le reclamaba el pago de una multa que ascendía a la “friolera” de 28 céntimos de euro.

El protagonista en cuestión, con una mezcla de sorpresa e incredulidad, acudió a las dependencias correspondientes y fue ahí “donde me explicaron que era una cantidad que me faltaba abonar de una multa de tráfico que me pusieron y pagué hace tres años, no sé si es que se la cobraron mal entonces o que por equivocación aboné 28 céntimos de menos pero la cuestión es que ya ni me acordaba”, explicaba atónito Roberto.

La cantidad se antoja tan ridícula que es obvio y evidente que el Estado hasta pierde dinero con ella, tal y como explica el propio “infractor”: “han venido tres veces a mi casa y el dossier consta de varios folios, todo eso por 28 céntimos de euro, me han hecho perder el tiempo pero tampoco pasa nada, he ido al banco, he pagado la cantidad y me he quedado con la hoja del requerimiento”.

Con estos tiempos que corren, en los que la inflación es asfixiante, los alimentos básicos se encarecen experimentando las subidas de precio más altas de la historia, con el Euribor por las nubes, con los préstamos acuciando, con el ahorro como máximo objetivo y las inversiones aparcadas,… cualquier cantidad de dinero, por pequeña que sea, si se tiene se aprecia y si se debe se hace una montaña, pero… ¿28 céntimos de euro?

Cinco días

El punto quizá más cómico del asunto es la celeridad y amenaza que conllevaba el aviso de la multa. El “infractor” tenía sólo cinco días para abonar el importe bajo amenaza de ser “enchironado” si no lo hacía.

Resulta extraño por otra parte que una multa que teóricamente ya está pagada todavía colee. A partir de ahora, cuando un responsable y cívico ciudadano acuda a pagar su correspondiente y merecida, o no, sanción, que tenga buen ojo con lo que se cobra el funcionario en cuestión, porque puede que al cabo de unos cuantos años, quién sabe cuántos, se le reclame una insignificante cifra que pueda dar con sus huesos en prisión.

Evidentemente, hay que ser optimistas y confiar en ello, debe tratarse de un error del sistema, algo que ha sucedido por defecto, una “carta modelo” (así califica el aviso Roberto Sánchez) que no ha pasado ni ha sido firmada por ningún ser humano. En caso contrario sería conveniente estudiar el caso y buscar soluciones.

Con ejemplos como éste queda claro que algo no funciona bien en el funcionariado y que la diferencia de criterios es más que preocupante, mientras graves delitos quedan impunes solemnes tonterías son perseguidas.

2 respuestas a “28 céntimos o a la cárcel”


  1. 1 Christian Olivares

    Ahí se nota el olfato de un gran periodista ;)

  2. 2 Tatoon

    Muy bueno, si señor…

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