HacÃa tiempo que no me daba una vuelta por el centro de Valencia. Esta mañana tenÃa un examen en la facultad y al terminar he ido a buscar un libro a mis tiendas habituales. Aparte de no haber sido capaz de encontrar el libro, he tenido que ir esquivando pesados en cada esquina. Entre los que reparten publicidad y los que van con las carpetitas para que te hagas socio de alguna ONG, ir de un sitio a otro puede ser un auténtico coñazo.
Hay gente que no tiene problemas para ir a la suya y pasar de todos, pero yo se ve que tengo demasiados escrúpulos y me sabe mal no responder aunque sea para poner una excusa. Al final creo que ando el doble para ir esquivando y evitar “enfrentamientos”. Me parece bien que este tipo de organizaciones se muevan y busquen apoyos, pero la verdad es que creo que debe ser bastante inútil ir cabreando a la gente cuando tiene lugares a los que ir o cosas que hacer. Si me interesase colaborar, no esperarÃa a que alguien me asaltase por la calle, sino que directamente llamarÃa por teléfono o entrarÃa en la web correspondiente.
Pasa un poco como con el marketing telefónico. Estoy harto de coger el teléfono tanto en la oficina como en mi casa y que sea el pesado de turno a venderte la moto de tal operador o tal servicio. Por mucho que pudiese interesarme lo que me están diciendo, que no es el caso, seguro que no les voy a comprar nada en ese momento. En serio, qué ganas de tocar las pelotas al personal.






Yo creo que lo que comentas del teléfono es peor incluso. Entre operadoras de Teléfono/Internet, Bancos, Tarjetas y demás mierdas por el estilo, muchas veces da miedo descolgar el teléfono…
Lo de los teléfonos tiene mucha más mala baba teniendo en cuenta que casi todos llaman a la hora de la siesta…