
No es la primera vez que una gran saga de rol clásico da el salto a la estrategia. El ejemplo más conocido es el del genial Final Fantasy Tactics, pero no es el único. Con Wild Arms XF (PSP) se ha hecho algo parecido: llevar el universo western de Filgaia, que ya hemos visto en los Wild Arms tradicionales, a un SRPG estilo tablero, pero de paso han aprovechado para innovar en el género.
La novedad más visible respecto a juegos más clásicos es que las casillas de los escenarios no son cuadradas, sino hexagonales. Puede parecer poco importante, pero la verdad es que cambia considerablemente la forma de jugar. Pero vayamos por partes…







Últimos comentarios