Castlevania: Dawn of Sorrow

Castlevania: Dawn of Sorrow

La última entrega de la saga Castlevania continúa en Nintendo DS la historia iniciada en Aria of Sorrow (Game Boy Advance). En ella, el joven Soma Cruz descubría que era el heredero del señor de los vampiros y que tenía la habilidad de controlar las almas de sus enemigos a voluntad. Ha pasado un año desde aquello y Soma Cruz debe enfrentarse ahora a una secta que quiere resucitar a Drácula.

¡Por fin! Ya era hora de que Nintendo DS empezase a tener en su catálogo títulos con entidad. Desde que la consola salió a la venta hace ya más de medio año sus poseedores hemos tenido que conformarnos con minijuegos (Project Rub, Polarium, Wario Ware Touched, Zoo Keeper), refritos (Super Mario 64 DS) o experimentos que pueden no agradar a todos (Nintendogs, en sus diferentes versiones). La llegada de este Castlevania: Dawn of Sorrow puede suponer un punto de inflexión.

La longeva saga Castlevania (Akumajou Dracula en Japón) está a punto de cumplir 20 años. Su primera aparición fue en 1986 para MSX y desde entonces se han sucedido más de una veintena de entregas en diferentes plataformas (NES, SNES, Mega Drive, Game Boy, PlayStation, PlayStation 2, Game Boy Advance…). La saga ha ido evolucionando con el tiempo hacia un tipo de juego más complejo. De ser un juego de plataformas y acción se ha convertido en un semi-RPG con una duración más larga, un mapeado muy extenso, un personaje que obtiene puntos de experiencia y sube de nivel, la posibilidad de equipar diferentes armas, accesorios y armaduras, etc.

En los últimos juegos de la saga la mecánica es la misma: el protagonista deberá explorar la inmensa fortaleza de Drácula, eliminando por el camino a hasta llegar a enfrentarse con el enemigo final de turno. El problema es que hay zonas a las que es imposible llegar antes de haber obtenido diferentes mejoras que permitan al héroe saltar más alto, nadar bajo el agua, empujar bloques, etc. En el mapeado hay habitaciones que permiten guardar la partida y curar la vitalidad y la barra de magia del personaje, y otras que sirven para desplazarse rápidamente por el castillo.

En Dawn of Sorrow se sigue exactamente el mismo modelo que en su predecesor. Soma puede “recolectar” las almas de sus enemigos y después equiparlas y usarlas en su beneficio. El uso de estas almas a menudo será necesario para acceder a nuevas zonas o vencer a enemigos poderosos.

Las posibilidades de la pantalla táctil no se han aprovechado demasiado y casi es mejor así, porque sus escasos usos resultan algo forzados. Por ejemplo, a medida que avanzamos en el juego nos darán unos sellos mágicos que son necesarios para eliminar completamente a los enemigos más poderosos. La idea es debilitar al jefe de nivel hasta el momento en el que el sello se activa y después tenemos que trazar en la pantalla un determinado símbolo mágico. Si lo hacemos bien, el enemigo muere. Si lo hacemos mal, recuperará parte de su vida y tendremos que volver a debilitarlo hasta que se active el sello. El problema es cuando tienes que repetir un mismo sello tres o cuatro veces (experiencia personal). Además, hay que tener la precaución de jugar con el stylus en la boca (sí, esto también es experiencia personal).

Un ejemplo de los famosos sellos

El control del personaje es también muy parecido. Aunque en esta ocasión, aprovechando el mayor número de botones de DS con respecto a GBA, se han incluido dos nuevas acciones. Una de ellas permite ejecutar un ataque especial (varía según el arma) que gasta algo de MP. La otra, que se obtiene durante el juego, hace posible llevar dos configuraciones de equipo y de almas diferentes y alternar entre una y otra con sólo pulsar un botón.

Gráficamente el juego es muy superior a Aria of Sorrow. A primera vista pueden parecer muy similares, pero los sprites del protagonista y los enemigos son mayores, más detallados y mejor animados, los fondos están mucho más cuidados y hay más efectos de luz. En la pantalla inferior de la consola veremos el desarrollo del juego mientras que en la superior tendremos el mapa o la ficha de status del personaje, al gusto del consumidor. La música y los efectos sonoros, por su parte, son perfectos para sumergirse en la historia y ayudan mucho a conseguir la ambientación del castillo.

Si hay que ponerle un pero al juego sería el de la duración. La aventura principal no presenta grandes retos y ni siquiera es necesario explorar todo el castillo para eliminar al jefe final. Eso sí, una vez terminado el juego, se nos ofrecen modos extra en los que podemos controlar a otros de los personajes del juego, algo que siempre le añade un poco de vidilla.

En resumen, Castlevania DS sigue la estela de las entregas anteriores, que ya alcanzaron una gran calidad, y aprovecha el hardware de DS para mejorar los apartados técnicos. En este momento, y a la espera de juegos como Lost in Blue, Metroid Prime: Hunters, Final Fantasy III o Children of Mana es una de las mejores aventuras que se pueden disfrutar en la consola dual de Nintendo.

26
oct 2005
SECCIÓN Videojuegos
COMENTARIOS 3 comentarios
ETIQUETAS

3 comentarios a Castlevania: Dawn of Sorrow

  1. Pingback: El Desafio Digital | Castlevania: Portrait of Ruin

  2. Pingback: El Desafío Digital | Análisis: The Legend of Zelda: Phantom Hourglass (DS)

  3. Pingback: El Desafío Digital | Iga confirma un nuevo Castlevania para DS

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>