[Crítica] 127 horas

El mes de enero nos ha traido a la cartelera una de esas películas con un argumento bastante simple pero tremendamente irresistible, al estilo Buried, que también está de moda este mes por su nominación al Goya a mejor película. El 80% de la película se desarrolla entre 2 muros de piedra y está protagonizada por un personaje que es casi el único actor de la misma y que lleva todo el peso de la cinta, James Franco en este caso, que estaba nominado al Globo de Oro como mejor actor dramático pero que no se lo ha podido llevar (al final ha sido para Colin Firth por El discurso del rey).

Imaginaos lo que os vais a encontrar con 127 horas: un amante de la adrenalina y los deportes de riesgo sufre un accidente en el Cañón Blue John (una zona montañosa de Utah) cae junto a una gran roca por el hueco entre 2 muros de piedra con tan mala suerte que esta le atrapa la mano contra la pared de piedra. ¿Qué hacer ahora si no hay manera de mover la roca y sacarla de ahí o romperla? ¿Cómo salir de la situación si nadie puede ayudarte y sólo tienes apenas medio litro de agua?

Nadie sabe que estás ahí, no has avisado a nadie… Aaron Ralston era todo un aventurero y un solitario a la hora de emprender sus peripecias… ¿qué haces ahora si solo tienes una cámara de fotos, una de vídeo, arneses y… una navaja multiusos?

Como veis, el argumento es simple pero… ¿os podéis resistir a ver esta película? Es la típica película que se sabe en todo momento lo que va a pasar pero que resulta tan atractiva que es inevitable ir al cine y pagar tu entrada para comprobar cómo, en este caso el gran y penúltimo ganador del Oscar Danny Boyle, se ha puesto manos a la obra y ha contado esta historia basada en hechos reales.

Pues el de Manchester ha decidido solucionar el problema haciendo uso de la multipantalla, remarcando los impresionantes paisajes y, cómo no podía ser de otra forma, centrándose sobre todo en la batalla interior que supuso la experiencia para el protagonista: sus delirios, su impotencia, su duro esfuerzo y trabajo, su fuerza mental y de voluntad, y sobre todo su gran capacidad de sacrificio y arrojo.

Se dice por ahí, probablemente para aumentar el morbo y potenciar la seducción al espectador, que la secuencia grande de la cinta, a unos 15/20 minutos del final, provocó y sigue provocando numerosos desmayos entre las butacas de los cines de todo el mundo. No sé si será cierto pero la secuencia es… PARA VERLA Y QUE NO TE LA CUENTEN.

En general la película no es especialmente buena pero es muy entretenida y atractiva y vale la pena, que es de lo que se trata al fin y al cabo. Son 90 minutitos que se pasan volando y te dejan con buen cuerpo, a pesar de eso que ya comentábamos…

17
ene 2011
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SECCIÓN Cine y TV
COMENTARIOS 3 comentarios

3 comentarios a [Crítica] 127 horas

  1. Luis Granados says:

    La película 127 horas es una obra cinematográfica sencilla pero que ilustra y contrasta la fragilidad del hombre en medio del sufrimiento y el dolor físico extremo frente a la grandeza de la existencia y naturaleza misma, valorar y valorarse de un ser humano.

  2. David says:

    En mi opinión Boyle con este filme ha pasado de ser un muy buen director a ser un genio. Todo es perfecto, desde la fotografía al montaje,se siente cada momento de emoción y agonía del protagonista. Gran banda sonora con canciones de Sigur Ros y Band of horses entre otros.
    Con festival de Ros al final de la peli se me saltaron las lágrimas, brillante. 127 me ha parecido mejor que slumdog, te atrapa mucho más.
    La última de Boyle junto con Im still here de Phoenix/Afleck son las propuestas más innovadoras,cuidadas y viscerales del año.Ir al cine que por fin hay bueno y diferente.

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