[Crítica] Anonymous

Anonymous

¿Fue realmente un tal William Shakespeare el autor de tantas y tan famosas obras literarias? ¿O fue en realidad otro hombre el considerdo por muchos mejor escritor de todos los tiempos? De resolver esta incógnita sobre la verdadera autoría de las obras de Shakespeare, que surgió unos 150 años después de la muerte del supuesto autor, se encarga sorprendentemente Roland Emmerich, el competente director creador de las mejores pelis de catástrofes naturales.

Anonymous está ambientada pues en la Inglaterra isabelina del siglo XVI y en ella se plantea esta cuestión que durante siglos han debatido académicos y grandes escritores desde Mark Twain y Charles Dickens hasta Henry James y Sigmund Freud.

Se han escrito muchos libros y se han barajado muchas hipótesis al respecto pero lo que está claro es que esa época fue un época de intrigas, de amoríos cortesanos ilícitos, de conspiraciones promovidas por una nobleza ávida de poder… y todo ello hace posible casi cualquier teoría, quedando reflejado en el lugar más inesperado: el teatro londinense.

Según la película, el verdadero autor de las obras fue Edward De Vere (en el siglo XIX se optó por Francis Bacon), 17º Conde de Oxford, un noble cortesano que por diversas razones, primeramente por el escándalo que sus escritos podían generar en ocasiones (esto le podría hacer perder una renta anual de 1.000 libras que la Reina Isabel I le daba para su propio mantenimiento), no le convenía ganar fama como el autor de tan controvertidas y exitosas obras teatrales.

La cuestión es que De Vere llega en la peli a un acuerdo con Ben Johnson, dramaturgo y poeta del momento, para que este último haga llegar sus libretos al Globe Theatre de forma anónima. Tras el júbilo que levanta la primera representación de Romeo y Julieta, el actor principal de la obra se crece y se autoproclama autor de la obra. Y esto al parecer sí es cierto, entre el grupo de actores del teatro había uno con poca formación académica llamado William Shakespeare, ¿comenzó su carrera teatral como actor?

Otro dato que se ha desvelado y que se da por cierto es que las hijas de Shakespeare fueron analfabetas, lo que no tendría ningún sentido teniendo un padre tan ilustre e ilustrado.

Así pues, con toda esta historia de base, el alemán Emmerich se deja de acción frenética y catástrofes naturales y cambia totalmente de registro, encargándose de tomar este polémico proyecto (los Stratfordianos (lugar humilde de donde procedía el dramaturgo, Stratford), como se conoce a los defensores de Shakespeare como verdadero autor, se ponen de uñas cada vez que se saca el tema) y poniendo en escena la época de finales del siglo XVI-principios del XVII.

Ayudado por una convincente ambientación y decorados, una correcta fotografía y efectos digitales (la peli está rodada en Alemania en vez de en Londres) y un reparto aceptable aunque sin ningún exceso (Rhys Ifans, David Thewlis, Rafe Spall, Sebastian Armesto y la genial Vanessa Redgrave haciendo de la reina, ésta es la única que lo borda), Emmerich saca adelante una película atractiva e interesante que por otro lado también podría haber dado más de sí.

Con todo, Anonymous es una peli recomendable y que se debe ver, no tanto por su calidad sino por su valor cultural. No dejeis de hacerlo.

07
nov 2011
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SECCIÓN Cine y TV
COMENTARIOS 1 comentario
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Un comentario a [Crítica] Anonymous

  1. Daniela Campos says:

    Quiero ver “Anónimo”, se ve que es una película muy interesante, en especial porque se trata del gran escritor William Shakespeare, me encantó el guión de esta secuencia, yo la acabo de ver en hbogo sólo porque me daba curiosidad conocer ese mito que hay otro autor detrás del famoso dramaturgo y quedé muy satisfecha.

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