[Crítica] La trilogía de la Oscuridad

Nocturna - Oscura - Eterna

Aunque ya hace dos años de la publicación de la tercera y última parte de la trilogía que supuso el debut en la literatura de nuestro amado Guillermo del Toro, es ahora cuando nos decidimos a escribir sobre ella. Corría el año 2009 cuando el famoso mexicano director de cine dio el salto a los libros al verse publicada su primera novela: Nocturna, primer volumen de la Trilogía de la Oscuridad (NocturnaOscura y Eterna), escrita conjuntamente con Chuck Hogan y que trata de un virus que transforma a las personas en vampiros.

La trilogía comienza en un avión Boeing 777 que aterriza en el Aeropuerto Internacional JFK en Nueva York procedente de Berlín con su interior lleno de cadáveres pálidos. El misterio está entre el equipaje, donde hay un extraño ataúd lleno de tierra. En él se encuentra Jusef Sardu, un vampiro conocido como “The master”.

Pero el protagonista de la historia es el Dr. Ephraim Goodweather, del Centro de Control de Enfermedades (CDC), que investiga lo que a primera vista parece ser un virus que causó la muerte de los pasajeros del avión. A medida que su investigación continúa, Goodweather contacta con Abraham Setrakian, un viejo prestamista que parece saber mucho sobre este “virus” y que insinúa que podría tratarse de una plaga de vampiros.

Es así cómo se desarrolla toda la historia, que a través de sus tres libros, abarca toda una vieja disputa entre los vampiros Ancianos y El Amo, con los humanos como víctimas, una alegoría angelical sobre el origen de la raza y  la II Guerra Mundial de trasfondo, muy al estilo Del Toro.

Este nuevo modelo de vampirismo es como un tipo de enfermedad provocada por una especie de parásitos (gusanos), que comienzan a transformar el anfitrión hasta convertirlo en un vampiro completo que utiliza una especie de aguijón que provoca una herida casi imperceptible.

La primera parte deja un sabor un poco amargo. La traducción al español es pobre (utilizan constantemente la palabra “sobreviviente” en vez de “superviviente”, que sí, es válida y está aceptada, ¡pero nadie la usa! Todos decimos superviviente, ¿no?) y además toda la explicación científica sobre la transformación más luego el tema del aguijón… Chirría un poco, suena demasiado como a serie B, literatura de no mucha calidad.

El caso es que decidí leer la segunda parte en inglés (idioma original) y entre que la historia evoluciona, se deja de lado la ciencia y se pasa más a la fantasía, y se va conociendo más y mejor a los personajes y sus historias, la cosa mejora bastante, explosión nuclear y Occido Lumen incluidos.

En la tercera parte ya con los vampiros dominando el planeta, un giro amoroso de guión inesperado, la toma de importancia del personaje de Zack (hijo de Eph), esa bomba y demás… El conjunto adquiere calidad, acaba de convencer y se convierte en una lectura recomendable y convincente.

La cuestión es que la saga ha tenido bastante éxito y ya existe su versión en cómic (esto es una absoluta chulada), y lo mejor de todo, el año pasado FX ya pidió un episodio piloto para una serie de televisión. Del Toro y Hogan lo escribirán y, si la serie se confirma, el mismo Del Toro lo dirigirá en lo que podría ser uno de los lanzamientos más importantes el año que viene. Podría ser una cosa así.

30
jun 2013
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COMENTARIOS 1 comentario
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Un comentario a [Crítica] La trilogía de la Oscuridad

  1. isabel says:

    Y no solo sobrevivientes Peor me parece el uso de la palabra halar que no se usa para nada en España pero si en Latinoamerica

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