[Crítica] Millennium: Los hombres que no amaban a las mujeres

Por fin he podido ver la adaptación que David Fincher ha hecho de Los hombres que no amaban a las mujeres, el primer volumen de la exitosa saga Millennium creada por Stieg Larsson. Aunque normalmente no me convence esto de tener dos películas prácticamente iguales en tan poco tiempo (recordemos que vimos la adaptación sueca en 2009), tenía muchas ganas de ver qué era capaz de hacer David Fincher con una historia que parece hecha a su medida. El resultado no me ha decepcionado.

Aunque con ligeros cambios (muy ligeros), esta versión vuelve a contarnos la misma historia: el periodista en desgracia Mikael Blomkvist (Daniel Craig) es contratado por el anciano y rico empresario Henrik Vanger (Christopher Plummer) para investigar el asesinato de su sobrina Harriet cuarenta años atrás. Para conseguirlo contará con la ayuda de Lisbeth Salander (Rooney Mara), una joven dura y problemática pero con grandes habilidades. Completan el reparto Stellan Skarsgård, Robin Wright y Donald Sumpter.

Fincher ha decidido mantener la acción en Suecia y, aunque la cosa queda un poco rara al principio, al final te acabas olvidando de la incongruencia de que los actores hablen en inglés y todos los carteles estén en sueco. Una vez superado esto, la película nos ofrece la esperada dinámica entre los dos protagonistas, con más química de la que había en la anterior adaptación, en mi opinión.

En cuanto a las interpretaciones, Daniel Craig cumple sin más, pero Rooney Mara está muy bien. Ya sé que a veces nos cegamos por los cambios estéticos y transformaciones, pero es que incluso dejando eso aparte, realmente sorprende su interpretación de chica dura donde, al mismo tiempo, se ve una cierta fragilidad.

El ritmo de la película es adecuado, aunque peca de lo mismo que pecaba la otra adaptación: una vez que se descubre el misterio principal, el epílogo flojea bastante. Quizá aquí se echa de menos que Fincher no haya optado por resolverlo de otra forma, ahorrándose esa parte final o simplificándola mucho.

Visualmente se apuesta por una estética en general fría y donde se empequeñece a los protagonistas. Sirvan como ejemplo los planos en los que Lisbeth investiga los archivos de la empresa o ese otro en el que Blomkvist llega a la residencia de los Vanger y vemos cómo la enorme casa va apareciendo al fondo de la carretera. También me ha gustado que no se hayan cortado en las escenas con alta carga sexual, algo que daba por hecho, y que quizá haya hecho que la película lo pague en taquilla por culpa de una calificación por edades más alta.

Independientemente de si os habéis leído los libros o no (yo todavía no lo he hecho), Millennium: Los hombres que no amaban a las mujeres es una película recomendable. Me parece mejor que la primera adaptación porque se ven más medios, una estética más homogénea y cuidada y una pareja protagonista más atrayente, sin desmerecer a Michael Nyqvist o Noomi Rapace.

2 comentarios a [Crítica] Millennium: Los hombres que no amaban a las mujeres

  1. Kike says:

    No estoy d acuerdo en lo d si se han cortado en la escena d la violación y posterior venganza en concreto. En la versión sueca se ve bastante +.
    No sé por qué no escribí d esta peli, cuando sí q la he visto, ad+ las 2 versiones.
    Tampoco me he leido los libros, `pero x lo d+ estoy bastante d acuerdo en todo.

  2. No recuerdo si se veía mucho más (quizá sí en la venganza), pero creo que Fincher no suaviza nada. Para ser una película americana esperaba más autocensura, la verdad.

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