[Crítica] Salvajes

Salvajes

Un buen director (Oliver Stone), un buen reparto actoral, el contrabando de cannabis entre México y California como argumento, un trío amoroso-sexual… no se le puede pedir más a Salvajes, que reúne todos los ingredientes de un peliculón y que, a pesar de entretener bastante bien, adolece de tres o cuatro detalles chorra que le impiden dar ese salto a peliculón para quedarse en algo simplemente aceptable.

En Salvajes, dos jóvenes emprendedores megaguaperas de Laguna Beach, Ben (Aaron Johnson, el pringado de Kick-Ass, cómo ha cambiado el amigo), un budista pacífico y caritativo que pone el cerebro, y su mejor amigo Chon (Taylor Kitsch, el superhéroe de Battleship), ex miembro de las fuerzas especiales de la Marina estadounidense y ex mercenario que pone la fuerza, han montado un lucrativo negocio casero: cultivar y vender una de las mejores marías que jamás se ha obtenido.

Además, estos dos superamigos comparten un amor único con la extraordinaria y bella O (Blake Lively, la cachonda de Linterna Verde), que les conduce a un trío amoroso y a una vida idílica hasta que un cártel mexicano viene a joderles el chiringuito. La despiadada jefa del cártel (Salma Hayek, la de la serpiente) y su brutal matón Lado (Benicio Del Toro, el Che) se empeñarán en hacerles la vida imposible con la figura de un corrupto y escurridizo agente de la DEA (John Travolta, este no hace falta ni que os recuerde quién es, ¿verdad?) de por medio.

Así pues toda una serie de maniobras y estratagemas cada vez más salvajes resultan en un enfrentamiento donde todo acaba como el rosario de la aurora. Ya os podeis imaginar cómo se desarrollan este tipo de pelis con el tráfico de drogas y la lucha de conflictos entre las bandas de narcos como fondo argumental.

La primera media hora mola bastante, es la típica parte alegre donde se te vende cómo mola traficar con maría y la vidorra que te fabricas. Te saliva la boca con la pintita que tiene la marihuana y la historia del trío pues te la crees y hasta te parece guay. Sobra la voz en off de O.

El primer gran error de la peli (SPOILER!) a mi entender es el falso final que hace que la peli pase de durar 2 horas a durar 2 horas y 10 minutos. ¿En realidad esta tontería era necesaria señor Stone? Si me dices que el metraje es de horita y media y queda escaso vale, ¿pero 2 horas de peli no está ya más que bien? ¡Vaya estupidez!

Y luego la historia de superamor de los hombretones protagonistas y el superamor que le tienen a su chica… no sé, se le da tanto bombo que al final chirría mucho, ya no cuela y molesta. Y luego el rollito californiano tan soleado y lleno de gente guapa tampoco mejora la peli en absoluto, le quita seriedad, en especial el papel del ex-soldado venido de Afganistán con traumas psicológicos… what? Gracioso cuando la chica explica por qué está enamorada de los dos, uno es perfecto y el otro es un desastre, pero está colada por los dos (jaja, lo que tú digas).

En fin, que la peli logra entretener, pero tiene defectos que la lastran. Pero vamos, que esto es lo que Stone sabe hacer mejor, y no hace daño que vuelva al cine negro a pesar del mal final con que cierra esta Salvajes.

08
oct 2012
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SECCIÓN Cine y TV
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