[Crítica] The Amazing Spider-Man 2: El poder de Electro

Spider-Man 2

He tardado más de lo que quería, pero por fin he podido ver The Amazing Spider-Man 2: El poder de Electro. No esperaba demasiado, así que la decepción no ha sido especialmente grande. Mira que era fácil no caer en los mismos errores de The Amazing Spider-Man, pero no, esta secuela mete la pata exactamente donde la metió su predecesora.

La película arranca con Peter (Andrew Garfield) ya metido en su papel de protector de Nueva York y saliendo otra vez con Gwen Stacy (Emma Stone). Todo le va razonablemente bien hasta que entran en escena dos nuevos personajes: Max Dillon (Jamie Foxx), un ingeniero de Oscorp que sufre un accidente y acaba convertido en un ser que puede absorber y usar la electricidad, y Harry Osborn (Dane DeHaan), que vuelve a la ciudad para hacerse cargo de Oscorp tras la muerte de su padre.

Nunca es buena idea tener dos villanos en la misma película si no se saben usar bien y Marc Webb (o sus guionistas, me da igual) no ha sabido repartir el tiempo en pantalla. Electro se lleva un alto porcentaje del metraje y al Duende Verde apenas lo vemos unos minutos, aunque suya es la acción más impactante de la película, el único momento en que parece tomarse todo en serio.

Por el camino tenemos demasiadas conversaciones emotivas e insulsas entre Peter y Gwen, entre Peter y su tía May, entre Peter y Harry… y un cargante abuso de los momentos 3D. Ya sabéis, esos planos con cosas volando hacia la pantalla o que juegan descaradamente con la profundidad para que no nos duela haber pagado más por la entrada.

Se presta más importancia a que Gwen Stacy se pueda ir a estudiar a Inglaterra que a que haya un tipo hecho de energía pura arrasando Nueva York. Lo del pasado del padre de Peter también vuelve a tener una importancia excesiva y se alcanza el ridículo con lo de la estación de metro abandonada convertida en laboratorio del Superagente 86.

Sé que a muchos les molesta que últimamente hayamos tenido películas de superhéroes que pretendían ser serias y oscuras, siguiendo la estela de la trilogía de Batman de Christopher Nolan. Si la alternativa a esas películas son patochadas como The Amazing Spider-Man 2 mi elección está clara. En cualquier caso, creo que lo ideal es conseguir lo que Whedon hizo con Los Vengadores o los hermanos Russo con la secuela del capitán América. Cine palomitero con buen ritmo, espectacularidad y personajes que, aunque no sean especialmente profundos, tampoco sean una caricatura.

30
may 2014
SECCIÓN Cine y TV
COMENTARIOS Sin comentarios
ETIQUETAS

,

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>