[Crítica] X-Men: Primera Generación (First Class)

Crítica de X-Men: Primera Generación

Como ya os adelantó El Desafío hace un par de meses, ya se encuentra en cartelera la nueva entrega de la saga X-Men, otra precuela que intenta (y conseguirá) revitalizar el atractivo e interés por los mutantes más famosos de los comics de Marvel. En X-Men: Primera Generación, la historia vuelve a los orígenes de todos los mutantes centrándose en la magnífica relación (y no es ironía) que une al Profesor X (James McAvoy, Wanted) y a Eric Magneto Lensherr (Michael Fassbender, Malditos bastardos).

Antes de que estalle su rivalidad, cuando aún andan descubriendo sus poderes, hubo una época en la que colaboraron juntos, ayudados por otros mutantes (algunos ya vistos, otros nuevos) para combatir la mayor amenaza que el mundo ha conocido: el también mutante Doctor Sebastian Shaw (Kevin Bacon) y sus tres secuaces, la telepática y cristalina Emma Frost (January Jones, Mad Men), el creador y dominador del viento Riptide y el demonio que se teletransporta Azazel.

El malo malísimo de Shaw pretende enfrentar a EE. UU. y la URSS mediante la Crisis de los Misiles para provocar una III Guerra Mundial, situación que tendrán que evitar nuestros mutantes, los hasta ahora todos buenos: Mística, Ángel Salvador, Bestia (un actor que es clavadito al que hace de Cíclope en las anteriores), Darwin, Havok y Banshee.

Esta X-Men: Primera Generación se hace muy amena porque nos cuenta el desarrollo de cómo cada personaje elige, tras estar del mismo bando, estar con o contra la humanidad, lo cual tiene además paralelismos y es como una metáfora de la propia Guerra Fría en la que está ambientado el guión. Lo que pasa o ha pasado en el mundo se ve reflejado a su vez dentro del grupo de mutantes como, por ejemplo, las consecuencias de la II Guerra Mundial.

Además, se nos cuentan detalles explicativos de por qué todo es como es en la trilogía original, como por ejemplo el detalle del casco de Magneto, por qué Bestia es como es, la personalidad de Mística o por qué el Profesor X es paralítico de cintura para abajo.

En lo que se refiere al apartado técnico el trabajo del director de Kick Ass, Matthew Vaughn, es intachable: una estética soberbia, una fotografía muy limpia, unos efectos clavados pero sin pasarse y un sonido espectacular, todo acompañado de un buen guión y una historia entretenidísima que no decae en ningún momento.

Probablemente X-Men: Primera Generación sea la mejor de la saga completa o al menos es la que mejor sensación me ha dejado… ¿será que con la edad me he hecho un conformista? Sea lo que sea me mojo y la califico de “totalmente recomendable”.

03
jun 2011
AUTOR
SECCIÓN Cine y TV
COMENTARIOS 2 comentarios

2 comentarios a [Crítica] X-Men: Primera Generación (First Class)

  1. Yo la vi ayer y en general me gustó. Cambiaría algunas cosas (la pinta final de Magneto, alguna gilipollez que sobra…), pero hay escenas muy buenas, casi siempre con Fassbender como protagonista. Muy recomendable.

  2. Pablo says:

    A ver si la veo y así cojo la historia desde el principio.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>