El vacío

He tenido la gran suerte de no tener que despedir a mucha gente querida de este mundo, pero supongo que es un trance del que nadie se libra. Ayer supe, a traición, sin aviso, que había muerto mi profesor favorito de mis años de instituto, Conrado García Alix. Lo que él me enseñó va más allá de los libros de Geografía, Historia o Griego. Desde que dejé el colegio he vuelto a verle con relativa frecuencia. A menudo me lo encontraba en alguna libreria de Valencia y otras veces mi hermano y yo íbamos a verle y le invitábamos a un café al salir de clase.

No puedo evitar imaginármelo explicándonos la Revolución Francesa o traduciendo el principio de La Ilíada, con su sonrisa franca y su hablar tranquilo. Y tampoco puedo evitar las lágrimas que esos recuerdos me producen. Era de esos profesores que disfrutan dando clase (aunque él lo negase de vez en cuando, entre risas). Como casi todo el mundo, se ha ido demasiado pronto. Todavía le quedaba mucho por enseñar y hay alumnos que nunca sabrán lo que se han perdido. No tenía mujer ni hijos, pero el vacío que deja es inmenso e imposible de llenar.

Dicen que el hombre muere tantas veces como pierde a uno de los suyos. Desde ayer yo me siento algo menos vivo; desde ayer sé que ya no volveré a hablar con él o a escuchar sus historias. No puedo describir lo mucho que me duele no haberle hecho al menos una visita más.

Gracias por todo, Conrado.

17
oct 2006
SECCIÓN Miscelánea
COMENTARIOS 21 comentarios
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21 comentarios a El vacío

  1. Manolo Montoro says:

    Yo también tuve de profesor,y asimismo favorito, a esta Enciclopedia andante. He de decirte que comprendo muy bien esa sensación de vacío que te ha invadido al conocer tan trágica noticia, al igual que comparto contigo esas lágrimas cuando evoco aquellos gratos momentos que pasamos en sus clases y también fuera de ellas. Hemos compartido muchos cafés juntos, hemos compartido experiencias e intercambiado libros y diversos puntos de vista, y más que un gran profesor ha sido un gran amigo, un gran mentor, y sobre todo una bellísima PERSONA.

    Junto con un amigo, fui a visitarle al hospital en un par de ocasiones cuando me enteré de lo ocurrido y al menos me he llevado un reciente y muy agradable recuerdo de sus últimos días antes de su estrepitosa partida. Aunque estaba bastante fastidiado, continuaba con ese sentido del humor tan característico y tan irónico del que siempre hacía gala, al mismo tiempo que me dejaba perplejo con esa fuidez verbal tan sofisticada. Tenía esperanzas de que se recuperaría porque parecía evolucionar satisfactoriamente conforme pasaban los días. Ya estaba yo planeando nuestro siguiente encuentro para cuando saliera de esta y así reanudar nuestras cenas-charla…, pero la vida es así y da esos reveses tan duros en los momentos más inesperados. Y cuando gente de esta talla se va, duele, claro que duele, es una lástima, una gran pérdida. Pero ahora ese vacío al que tú te refieres ha de convertirse en una fuente de vida y esperanza, porque hemos de pensar que Él dejó su semilla en cada uno de sus alumnos, que fueron muchos durante sus 39 años de docencia, para que nosotros trasmitamos de alguna u otra manera su forma de actuar ante la vida, su humildad en todas las facetas, la honradez de sus argumentaciones, su modo particular de tratar a los alumnos, a todos sus alumnos, y en fin su carisma personal del que cada uno de osotros hemos heredado un trozo. yo cuento en mi aber con dos docenas de libros suyos de un valor incalculable por el simbolismo que representan. Son uno de los tesoros que con más celo voy a guardar durante mi existencia y su relectura será unos de los mejores recuerdos de su figura y un tributo a este maravilloso hombre que debiera haber durado por lo menos 100 años.

    Con CONRADO GARCÍA ALIX hemos aprendido, hemos gozado; lo que significa que hemos aprendido porque hemos gozado y hemos gozado porque hemos aprendido. Siempre estará en nuestras mentes.

  2. Preciosas palabras. Te envidio por haber podido en cierto modo despedirte de él.

  3. Alejandro García Alonso says:

    Soy Alejandro, sobrino de Conrado. Escribo animado por mi familia para unirnos al pequeño homenaje que estais tributando a vuestro profesor. Hemos encontrado estos mensajes y sabed que nos han emocionado pues comprendemos perfectamente a qué se debe vuestra devoción por él. Suscitaba el mismo placer en nosotros, alumnos “avant la lettre”, pasar el tiempo con él. Un saludo de parte de la familia de Conrado, pues, a vosotros y cuantos alumnos y ex-alumnos lean estas páginas.

    Pr mi parte quiero añadir un comentario propio con el ánimo de completar vuestros recuerdos y en parte compartir mi experiencia por si a alguien pudiera servirle de consuelo.
    Primero diré que Conrado ha “muerto”, así, relativizando su significado. Es lo que se dice cuando alguien se transforma y marcha de este lugar para quedarse en él como suspendido, cercano y lejano a la vez. Luego el tiempo macera los sentimientos y de eso aún no sé cómo va a ser; no ha pasado sficiente tiempo. Sé que mi hermano y yo, sus únicos sobrinos, alumnos permanentes, nunca olvidaremos cientos de momentos, frases, trasvases de ingenio y actitud ante la vida, debidamente aromatizados con tabaco y café, chistes y frases célebres.
    Sin embargo su actitud ante la vida no es fácil de reproducir; cuando era niño creía que lo mejor que podía hacer era lo mismo que él, pasar el tiempo leyendo y fumando, evadido en sí mismo desde un apacible lugar en el mundo que conquistó en su juventud para procurarse salvación y paz futura. Me refiero al mítico apartamento de Puebla de Farnals, que muchos alumnos conoceis. He conocido a unos cuantos cuando iba a visitarle allí. Pero digo esto porque yo creía que podría hacer algo así en la vida, y el tío me animaba, por cierto, siempre me animó a que simplificara las cosas y me procurara reposo para la actividad favorita, la lectura. Claro que nadie es igual a nadie, y a la vez me doy cuenta de lo lejos que me he quedado de eso, siendo mi vida feliz por otra parte, pero también que el tío lo consiguió. Vivió como respira un maestro de ajedrez tras una jugada sigilosa pero invencible; sin alardear ni ambicionar, más bien reduciendo sus costumbres a una secuencia de movimientos elegidos: leer, fumar, pasear y conversar con amigos, alumnos y familia.
    Detrás de esto hay una mente muy pragmática, ordenada e instintiva con un reverso escapista e irreductible de placer intelectual y autoconocimiento. El tío realizó sus estudios con brillantez, sin oponer resistencia a lo establecido, buscando su camino, su hueco, que finalmente fue aquel apartamento; en el camino rechazó ofrecimientos y oportunidades que hubieran satisfecho el ego de los fatuos perseguidores de laurel, pero parece que él prefería la comodidad, la sencillez y sobre todo evitarse problemas. Esto coincide o mana de la misma fuente que su sencillez de trato y su falta de soberbia, algo que hacía sentirse especiales a las personas que compartían con él un mismo momento. Grandes fueron sus amigos porque él también los hizo grandes con su fidelidad.

    Creo que Conrado fue alguien que se conocía a sí mismo, por eso hubiera tenido que explicarle porqué consulté al I-Ching después de su “muerte”, para aprender a llevarla bien. Este es un libro de autoconocimiento que a mí sí me hace falta, como a la mayoría. A él no. Pero bueno, el libro me contestó que debía buscar aquello que me hace peculiar y alimentarlo. Yo ya venía pensando en esos días en las cosas del tío que se quedan dentro, tan adentro que no tienen nombre ni explicación, que ya pasaron y se fundieron en nuestras mentalidades, se transformaron así pacíficamente como yo creo que él se ha transformado. Una vez asimilado, no produce dolor, ni siquiera se ve, está ahí, es indivisible, no puede ser señalado. Eso sucede con mi infancia. Y a todo eso que me queda y me hace peculiar, supongo, se refería el libro. A todos nos pasará algo parecido. Yo trato de enfrentarme a su “muerte” como podría haber sido en otros tiempos o culturas. O tempora, o mores, o, para ser justos con Conrado, !oh tiempos de los moros!

    Por último un mensaje para vosotros, de su parte. Me contó ya en el hospital, donde yo acudía presto a darle todo mi apoyo aunque en el fondo esperaba sacar aún más de él que él de mí, cuál era el grito de guerra en clase. Es un grito que yo ahora interpreto como un mensaje para vosotros, así que os lo digo, y me despido así:

    !!VIVA TALLEYRAND!!

  4. Alejandro, sin duda la frase de Talleyrand iba por sus alumnos. Eran incontables las historias y anécdotas que nos contaba sobre él. Hasta el punto de que acabó convirtiéndose en una especie de símbolo.

    Siento conocerte por un motivo así, pero me alegro de saber que su familia ha podido ver mi humilde aportación a su memoria, o el comentario de Manolo. No sé si sois conscientes de hasta qué punto Conrado era querido por sus alumnos y compañeros. Espero que ahora lo sepáis. Gracias a tu aportación yo ya sé lo mucho que significaba para vosotros y que somos muchos los que ahora sentimos su ausencia. Mis más sinceras condolencias para ti y para tus familiares.

  5. Juan José García Alix says:

    Habeis dedicado a mi hermano hermosas e inolvidables palabras, fruto de almas generosas. Mi gratitud eterna.

  6. Gracias, Juan José. Te aseguro que lo que Conrado nos dio a todos durante muchos años vale mucho más que nuestras palabras, que en mi caso sólo son una forma de recordarle y de intentar expresar de alguna manera lo que sentí en el momento de conocer una de las peores noticias de mi vida.

  7. TICA PASTOR says:

    SOY TICA,VECINA DE JUAN Y CLOTI DE CHIRIVELLA. NO HE PODIDO CONTENER LAS LAGRIMAS LEYENDO ESTAS HERMOSAS PALABRAS QUE HABEIS DEDICADO A CONRADO.
    NO TUVE LA SUERTE DE CONOCERLE PERSONALMENTE PERO POR TODO LO QUE HE LEIDO TIENE QUE SER UNA GRAN PERSONA,Y DIGO TIENE EN PRESENTE PORQUE SU HUELLA HA DE QUEDAR POR SIEMPRE,ESO NUNCA MUERE.
    MI PADRE (MIGUEL PASTOR),FALLECIO 15 DIAS ANTES QUE EL,Y OS DIGO QUE NO ME RESIGNO,ME NIEGO A ASUMIRLO. TODO LO QUE TENGO Y LO QUE SOY SE LO DEBO A EL. AHORA LO QUIERO MAS QUE NUNCA. HABLO CON EL TODOS LOS DIAS,LE PIDO PERDON POR SI NO FUI UNA BUENA HIJA,POR SI PUDE HACERLE DAÑO SIN QUERER.TANTO EL COMO YO SABIAMOS QUE ERAMOS EL OJO DERECHO EL UNO PARA EL OTRO.
    RECUERDO QUE LOS 3 DIAS QUE ESTUVO MI PADRE EN LA UVI,COINCIDIAMOS ESPERANDO NOTICIAS DE AMBOS,AUNQUE NUNCA NOS DIERON ESPERANZAS. ESOS DIAS ESTABAMOS UNIDOS POR EL DOLOR. Y DESDE AQUI DIGO QUE SIENDO HERMANO DE JUAN Y CUÑADO DE CLOTI CUYAS FAMILIAS SON QUERIDAS EN CHIRIVELLA,SE QUE FUE UNA GRAN PERSONA.
    JUAN Y CLOTI,GRACIAS POR DECIME QUE HABIAN ESCRITOS DE CONRADO PUESTOS EN LA RED,ME HE ALEGRADO DE LEER TODO LO QUE LE HABEIS ESCRITO YA QUE ASI HE PODIDO CONOCERLE.
    ME SUMO A VUESTRO DOLOR.
    TICA PASTOR

  8. José Ramón Gómez Díaz says:

    Soy José Ramón Gómez, casado con Marí Carmen, prima de Conrado, quiero sumarme a todos estos testimonios que he tenido la suerte de leer y guardarlos en mi corazón. No puedo dejar de dar el mio propio, ya que Conrado ha sido muy importante en nuestras vidas.

    Podría destacar tantas y tantas cosas, en especial como ha ayudado a mi cuñada, ha sido en muchos momentos como un hermano para ella, en situaciones dificiles, siempre tenía una palabra de consuelo, y un tiempo hermoso para compartir con ella.

    Recuerdo con que ilusión ibamos a Puebla Farnals, al apartamento de mi cuñada, al lado del suyo, se convirtió en una costumbre tradicional las cenas que compartiamos con el y mis cuñados y posteriormente el paseo por el Puerto y “el cafetito”. Cuantas horas pasábamos charlando, era un lujo hablar con él, efectivamente era una enciclopedia muy llena de valores, nos encantaba sacar cualquier tema, por supuesto cada uno tenía una forma distinta de ver la vida, pero si aprendimos, a ser tolerantes, porque Conrado lo era y mucho, tenia un gran respeto hacía los demás y eso se traduce en ” AMOR AL PRÓJIMO”.

    Y por último teníamos una velada pendiente, y la vida que pasa volando, nos ha jugado una mala pasada, ni siquiera hemos podido darte el último adiós, ya que Juan no pudo localizarnos, pero desde aqui Conrado sabemos que estas gozando de la presencia de Dios en el Cielo, que es la recompensa, de quien pasó por esta vida haciendo tanto bien a los demás. Y te pedimos que intercedas por nosotros desde ahi.

    José Ramón. Gracias Juan por facilitarme esta página.

  9. José Ramón, tienes mucha razón en lo de la tolerancia. Conrado era una persona de mente muy abierta, con sus propias opiniones, pero abierto a todo y tomándose las cosas siempre con perspectiva. Era facilísimo estar hablando con él y dejar que pasase el tiempo casi sin darse cuenta.

    Me alegro de que mi texto inicial esté sirviendo para darle este pequeño homenaje.

  10. Jose Ramon says:

    Soy hijo del primer Jose Ramon.

    Me acabo de enterar de la noticia, vivo muy lejos en Brasil, antes de vivir en Brasil tambien yo era de los de visitar el apartamento de Puebla de Farnals, de cogerle un libro, fumar, tomar cafe y estar con el.

    Estoy muy contento de haber disfrutado de el,

    Seguro que continua leyendo, fumando y conversando.

    Jose Ramon

  11. Juan Conrado García Alonso says:

    Soy Juan, sobrino de Conrado, mi nombre me delata. Todos sentimos que hemos perdido algo muy importante, porque Conrado tenía conversación para todo el mundo y según con quien estaba sabía crear en su escuchante un interés por seguir sabiendo. No lo tuve de profesor, quiero decir que no fui a sus clases, porque desde pequeño el tío nos enseñó bastante historia para no tener que estudiar nunca en el colegio e instituto. Pero los mejores recuerdos personales los guardo de cuando íbamos a pasear por Puebla de Farnals, que por ese entonces (años 79, 80…) era un lugar con un montón de historias, de casas con leyendas y que ahora se ha transformado en una ciudad de apartamentos. Porque el tío creó entonces un mundo para mi hermano y para mí, un mundo del que apenas me han quedado unos pocos nombres pero que me ha dejado una sensación de haber vivido esos días en el mundo imaginario de unos niños muy felices. Luego me transformé en su oveja o bestia negra, no fumo, no tomo café y encima soy de ciencias. Además me regocijaba en su incredulidad cuando me preguntaba si era posible que no hubiera probado nunca el café y yo que solía tomar entonces de vez le aseguraba que no para su asombro (horreur). Desde entonces en mis conversaciones con él, se erigía en azote de la ciencia y de los científicos; todos conocemos en mayor o menor grado sus famosas teorías… Pero echaré de menos no tener a nadie para preguntar sobre cualquier cosa y que él te la cuente de esa manera que parece que en esa respuesta está la clave de la humanidad. Y eso es porque sin duda Conrado tenía la clave de la humanidad, la humanidad de quien nunca se enfadó, que me enseñó a evitar discusiones dando la razón y una forma de comportarse lejos de los problemas innecesarios. Siempre me acordaré que cuando éramos pequeños y no parábamos de pelearnos mi hermano y yo, él nos decía: el papá y yo no nos hemos peleado nunca y aunque entonces no por eso dejábamos la pelea ahora me doy cuenta de que esa actitud que tuvo desde que nació es lo que me ha quedado de él, más allá de mundos fantásticos y conversaciones a las que ya no podré sino recordar. Gracias a todos, a los que lo conocieron y a los que no, que sepan que sabía de todo, pero que de lo que más sabía era de humanidad.

  12. vicente juanes says:

    He tardado un año en dedicarle estas pocas palabras, no sé si alguien las leerá, no me importa.
    Debido a una enfermedad, estoy pasando la peor época de mi vida y me cuesta hasta pensar y mucho mas en las personas que quiero y que han significado tanto en mi vida como Conrado..
    Aún recuerdo ¨su ¨ primer dia de clase, lo vi empezar y desde ese momento quedé marcado, me enseño algo tan importante como es querer conocer saber, esa curiosidad que nos lleva interasarnos por todo. El amor al conocimiento que me inculcó, no lo he perdido y me ha enseñado, en este momento duo de mivida , a vivir.
    Personalmente, el carinño que le profesado durane toda mi vida, a pesar de nuestro distanciamiento, no ha desaparecido nunca.
    Despues de pensar mucho en él siempre asoció su imagen con la de su madre, la sra. Maria, preparandonos un café durante nuestras largas conversaciones los sabados por la tarde; esa discreción, esa sabiduria, ese conocimeinto de la gente con solo una mirada, me ha maravillado siempre; ella creo que me apreciaba, yo tambien.
    Y cuando pienso en su hermano, Juan, me vienen a la mente los versos del poeta “es un hombre, en el buen sentido de la palabra, bueno”.
    Conrado me decia estudi derecho derecho que tiene muchas salidas; Juan me decia estudia historia que te pagan por explicar quien era Napoleón. Le hice caso a CONrado ylo único bueno es que me sirvió pzra estar una temporada al lado de Juan y hablar con el, muchas horas, de sus “manias”, Partido Comunista, Generación del 27 y futbol, Juan si lees esto te digo, que sigo pensando lo mismo.
    Podría alargarme con mil y una anecdota de las muchas horas pasadas con ellos, pero nisoy bueno excribiendo y faltarian los detalles importantes ni quiero aburrir. Sólo quiero terminar con estas palabras todo mi cariño, estima y afecto para vosotros, sra. MARIA, CONRADO Y JUAN.

    VJUANES.

  13. Mucho ánimo, Vicente y gracias por escribir aquí.

  14. pepe llimera says:

    hola gente!!Hace poco me entere de que en esta pagina se le estaba rindiendo un homenaje a nuestro GRAN AMIGO CONRADO!!, del qual, auque lo mio no es redactar grandes discursos, como nuestro amigo bien sabia, yo queria formar parte de dicho homenaje. Aparte de ser alumno suyo, del qual estoy muy orgulloso y agradecido, yo soy de los q pasaba muchos ratillos con él por el paseo de puebla de farnals, donde yo verano desde la infancia. Este verano es el primer verano sin dar ese deseado paseo en el qual me contaba batallitas, consejos, etc… A sido uno de mis peores veranos ya encotraba un vacio en el qual nunca podre olvidar. Este verano alli en puebla de faranls fueron muxos los ratos en los q pasaba sentado en un espigon, como el lo hacia, recordandolo, al que le e echado mucho de menos!! Un abrazo para todos y en especial a sus familiares. ¡¡¡¡¡GRACIAS POR TODO CONRADO!!!!!

  15. Gracias por tu comentario, Pepe.

  16. No puedo ni quiero evitar sumarme a este homenaje que se está haciendo a Conrado. Como tantos otros, yo también fui alumno suyo en el Colegio Monte – Sión de Torrent (finales de los setenta y principios de los ochenta).

    No voy a explicar las razones por las que, como siempre he dicho cuando he tenido ocasión, Conrado había sido el mejor profesor que había tenido. Todos los que le conocíamos sabemos perfectamente, y buena prueba de ello son los sentidos textos anteriores y los que sin duda vendrán a continuación, que sus cualidades docentes y humanas le hacían merecedor de todos los elogios y consideraciones posibles. Y además de todo, tenía un gran sentido del humor. Y en mi opinión, este último es, entre algunos otros, un elocuente índice de inteligencia.

    Solamente señalaré, por si a alguien interesa, que poco antes de tener noticias de su enfermedad y fallecimiento, junto a otros profesores de la época, tuve la oportunidad de recordarle por escrito (en el prólogo al libro de Joaquín Ivars Ruiz, La guarda y custodia compartida tras la actual reforma del Código Civil, Tirant lo Blanch, Valencia, 2007, pág. 17), significando el especial cariño y admiración que algunos compañeros de curso le guardábamos.

    Ahora veo, bueno ya sabía algo por algunos alumnos míos, que el sentimiento de admiración y cariño era compartido con otros muchos. Tengo que reconocer que al leer los mensajes anteriores me he sentido algo menos especial, porque creía ingenuamente que solamente yo era de los que me tomaba cafetitos con él en las visitas que fijas pero discontinuas le solía hacer (la última, pasados más de veinte años desde que terminó de darme oficialmente enseñanzas), y que únicamente a mí me había dado buenos consejos (sí, entre otras muchas cosas, también me recomendó como siempre sabiamente que estudiara Derecho). Sin embargo, no se podía esperar menos de una persona tan bondadosa y generosa como era, porque, sin duda, especiales éramos todos para él.

    En fin, creo que Conrado era un sabio que, además, sabía enseñar. Un sabio de los auténticos, de verdad. Tenía un poco de estoico, algo más de epicúreo, y a veces, si la ocasión lo requería, también de cínico cuando no de escéptico. Pero sobre todo, tenía una gran humanidad y generosidad. Por eso nos dejó a todos una importante herencia: su enseñanza de la historia y para la vida. Gracias, Conrado, allá donde estés. Al menos, mientras yo viva, amigo profesor, tú siempre vivirás.

  17. Juan A. Gabaldon says:

    Con tristeza y con retraso y por estas cosas de navegar en internet, he conocido la muerte de Conrado. Ambos coincidimos en Cartagena en 1969 en Infanteria de Marina, donde ambos cumpliamos el servicio militar. Compartimos muchos momentos en la escuelita donde dabamos a clase a analfabetos, paseando por Cartagena o cuando nos leia fragmentos de la novela que estaba escribiendo. Fué un gran compañero en aquellos momentos.
    Siempre vivirá en nuestro recuerdo

  18. Manolo Montoro says:

    Todavía hoy, no pasa el día que no me acuerdo de este hombre que tanto significó para mí. Aún recuerdo aquel día en que mi amigo Castelló y yo fuimos a visitarlo a su apartamento de la Pobla de Farnals. Recuerdo que Juan Pablo II estaba moribundo y él con su siempre contante ironía decí que antes de que nos marcharamos fenecería. Aún recuerdo la piedra que nos enseñó cerca del puerot de la Pobla en la que él solía ir a meditar. Cuatas anécdotas y cuántos omentos divertidos nos ha hecho pasar este hombre, siempre con su sentido negro del humor. Todavía recuerso aquella anéctoda que nos contó en un restaurante chino de chirivella, sobre la nueva inauguración de la nueva biblioteca de chirivella. Joan Lerma, por aquel entoces presidente de la generalitat, anunció a bombo y platillo la inauguración de una “nueva” biblioteca en el pueblo de Conrado. Él, se enteró por la prensa de dicho evento y se quedó esupefacto, dado que no era conocedor de aquel hecho.Se quedço mu estrañado, porque un hombre de cultura como el, no se había enterado de aquella noticía, y más en su pueblo adoptivo. Total que una vez inaugurada la sal observó que aquello era una pantomima, orque se tratabade una pseudo biblioteca nueva dado que él trabajó en ese recinto durante muchos años antes y se trataba de un lavado de cara al estilo socialista. Qué bueno era el tío. Un saludo a todos sus admiradores. Me gustaría quedar con su hermano Juan Para charlasr un rato y comentar algunos aspectos de la vida de Conrado, ahora que parece que el tiempo va cicatrizando las heridas

  19. José Ramón Gómez Díaz says:

    Por mucho tiempo que pase, siempre te recordaré, dejaste una huella muy
    profunda en mi vida.

  20. Homo libris says:

    Acabo de encontrar la noticia, tras localizar la increíble página web que Conrado fue creando en las páginas de ya.com. Al buscar información sobre este profesor, he encontrado vuestra entrada, informando de su muerte hace ya unos años. Sin duda, profesores (y personas) así, hacen más grata la vida, la enriquecen y hacen pensar en un futuro más prometedor para nuestra estirpe, la humana. Al menos tuvisteis la suerte de tratar con un ser humano íntegro y completo como él, por lo que os felicito. Siempre os quedará su memoria.

    Un saludo.

  21. Athini Glaucopis says:

    Yo no tuve la suerte de conocer al profesor Conrado García Alix, y me encontré por una afortunada casualidad su página en Internet. He llegado hasta aquí buscando información sobre el autor de esa maravillosa fuente de documentación…, y descubro que ya ha muerto. Menos mal que la página aún continúa en el ciberespacio, pero sería conveniente que alguna institución se hiciera cargo de ella, para asegurar su continuidad.

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