En la línea del caos

El Valencia vive, desde fuera, una situación que es difícil de entender. Algunas de las voces clásicas del periodismo la califican como un síndrome crónico de autodestrucción, por resumirla de alguna manera. Yo no lo vería de una forma tan radical, porque en los últimos años la paciencia ha sido mayor, aunque al final se hayan tomado decisiones que siguen sin entenderse desde fuera.

En la primera época de Ranieri el equipo cogió la buena ola, se agarró a una línea que por lo menos en lo deportivo era óptima. Seguramente, fue primero la chispa del italiano en su trato con los medios y aficionados, y luego el juego, lo que anestesió ese caos. El equipo pasó a ser ejemplo en muchas cosas desde entonces.

No falta demasiado para que se cumpla una década desde que todo aquello empezó, y ese empeño autodestructivo no ha desaparecido. Hace pocos días Quique fue destituido y, además de directivos y parte de la afición, muy pocos lo entienden.

Más allá de la trayectoria, que los números la podrían calificar de digna, por lo menos, el equipo ha dado buenas sensaciones para los observadores que no vivimos en Valencia. Algo que creo que allí no se aprecia lo suficiente. Destaca una mayoría de jugadores nacionales, internacionales y otros que lo serán muy pronto. Pero eso no basta, no es suficiente para un entorno que busca más defectos que virtudes, y no se da cuenta que sólo hay que sentarse y observar, dejando que las cosas fluyan sin rencillas, ya sean agrandadas o pequeñas.

09
nov 2007
SECCIÓN Deportes
COMENTARIOS 3 comentarios

3 comentarios a En la línea del caos

  1. No tiene ningún sentido haber echado a Quique estando en la cuarta posición y menos aún justo antes de una semana en la que se jugaban tres partidos, dos de ellos importantísimos para el Valencia.

    La gestión deportiva del club está siendo desastrosa en todos los aspectos. No es que me parezca mal tener a Koeman de entrenador, pero no era el momento. Si estaban convencidos de echar a Quique, yo habría esperado hasta el próximo parón de la selección. Se habrían ahorrado el enorme descalabro contra el Madrid y, posiblemente, también la derrota contra el Rosenborg, porque tanto Fernández como Koeman tuvieron sólo un par de días para preparar esos partidos.

  2. Kike Sierra says:

    Estoy de acuerdo con Christian pero cuando dices “…parón de la selección…” supongo que te referías a “…parón POR la selección”, o sea parón de liga. También pienso igual, o por lo menos cuando los resultados fueran insostenibles, como el del martes contra el Rossenborg.
    Ha habido precipitación pero la irregularidad del equipo es alucinante: goleamos en Riazor, perdemos en el campo del Rossenborg, nos golea el Sevilla, nos golea el Madrid y ganamos en Mallorca, y luego hacemos el partido más patético en la historia del club… no tiene explicación.
    Yo creo que el problema es psicológico. Los jugadores no se anticipan nunca, no saben qué hacer con el balón, llegan tarde a todos los balones… parecen aficionados, un equipo pequeñito… da pena verlos y no es problema de plantilla, yo creo que el Valencia tiene un equipazo.

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