Hablar por hablar

No suelo dedicar ni medio segundo de mi tiempo a todas esas personas que critican algo sin saber de lo que hablan. No merecen que se les preste ninguna atención. Sin embargo, esta vez no he podido evitar saltarme este código.

Me he topado en menéame con una columna en La Razón de una tal Paloma Pedrero que pretende ser una crítica a los videojuegos, pero que está tan plagada de tópicos y demuestra tanto desconocimiento que da verdadera risa. Pero vayamos por partes:

A ver si me aclaro, ¿no llevan las películas una recomendación de edad? ¿Por qué, entonces, los videojuegos violentos no la llevan?

Le recomendaría a esta señora que un día, cuando vaya a un centro comercial, se pase por la sección de videojuegos. Si se detiene a mirar la portada de uno de ellos, verá que tiene en su parte inferior izquierda una bonita cifra. Se trata de la recomendación por edades.

En la contraportada se explica el porqué de esa recomendación y se señalan con unos informativos iconos los aspectos delicados que incluye el juego, como violencia, sexo, lenguaje soez, etc. Es decir, la recomendación de edad existe. Otra cosa es que los padres la sigan.

Esta codificación, conocida como código PEGI, no es nueva. Lleva en marcha desde 2003 y, antes de eso, aquí en España se usaba otro sistema de clasificación también perfectamente establecido.Para saber sobre estas cosas, basta con haber tenido un videojuego en la mano, algo que la señora Pedrero no parece haber hecho.

Nuestros niños civilizados se pasan horas jugando con estas mierdas, absortos, ensimismados. Solos. Después resulta que en el colegio se les va la mano con facilidad o el pie. Y no miden.

¿También es culpa de los videojuegos que los padres sean tan irresponsables como para dejar a sus hijos jugar durante horas y sin supervisión?

Hace unos días un chaval de catorce años dejó en coma a otro de diecisiete de una patada en la cabeza. Parece que se peleaban por una chica. Parece que eran amigos desde la infancia.

No me había enterado de esta noticia, pero la verdad es que no acabo de ver la relación causa-efecto. Es posible que al agresor ni le gusten los videojuegos. Quizá esa patada en la cabeza ha aprendido a hacerla viendo la tele, por ejemplo. O quizá se trate simplemente de un pirado más de los muchos que pueblan esta sociedad. Sin embargo, el simple hecho de que sea joven ya hace presuponer que la culpa es de los videojuegos a todas esas personas que no saben de lo que hablan.

Hace unos días también se culpó al ocio electrónico de que un niño apuñalase a su hermana. Luego resulta que había sido la propia madre quien había atacado a la niña porque la estaba molestando. Pues eso…

Creo que ya es urgente que se regule legalmente la utilización de las nuevas tecnologías para los menores. Hay muchos padres que no controlan, no tienen ni idea de lo que supone su hijo encerrado con un ordenador conectado a internet. Una nueva violencia está surgiendo y hay que pararla ya. Ya.

Volvemos a lo mismo: los videojuegos ya están regulados. ¿Que los padres no controlan? Cierto. Más o menos controlan tanto como usted, señora Pedrero. ¿Una nueva violencia? No me haga reír. La violencia es la misma y las causas son las de siempre: la sociedad es como es y hay padres que, ya sea por exceso o por defecto, no educan bien a sus hijos. Después tenemos a una panda de “expertos” apocalípticos que tampoco saben de lo que hablan y que redirigen las culpas a los videojuegos, Internet o hasta los teléfonos móviles, como en el pasado se culpó a la música rock, a los dibujos animados o a los comics.

Los videojuegos no son para niños (o al menos, no son sólo para niños). Hay videojuegos que son para adultos igual que hay cine, literatura o comics que son para adultos. La culpa no es del medio en sí, sino del uso que se haga de él. En el caso de un menor, sus padres deben encargarse de que ese uso sea el adecuado. Para ello, deben informarse antes, igual que es necesario informarse antes de escribir un artículo sobre algo de lo que no se tiene ni la más remota idea. Evita eternizar ideas erróneas y, de paso, hacer el ridículo.

08
mar 2009
COMENTARIOS 5 comentarios
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5 comentarios a Hablar por hablar

  1. Javi JB says:

    Lo que le hace falta a esa señora es echar un polvo. Vamos, creo yo.

  2. Jarkendia says:

    La de topicazos que suelta, madre mía. Qué triste.

  3. Kaworu says:

    Estoy deacuerdo con Javi JB, la señora deberia comentarle al jardinero que empuje con mas fuerza la proxima vez.

  4. eltercero says:

    Brutal el artículo xD

  5. Roy Ramkerr says:

    A mi me ha pasado lo mismo Chrisitan, cuando he visto el artículo no he podido evitar hablar de ellos en mi blog, eso sí, contrastando todas las mentiras y falsos tópicos, que esta señora se ha quedado gusto xD

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