La próxima generación (V)

No se puede decir que el Deportivo haya cambiado de forma drástica su filosofía, pero previstas y reconocidas las penurias que hoy vive (en comparación con lo éxitos vividos) la cantera pasa a ser un sustento evidente. Y estas dos últimas palabras bien podrían ser un sinónimo de Mareo, aunque haya pasado sus malas épocas y la confianza en el semillero no haya sido siempre la misma.


Rubén Pérez, ¿quiere ser como Xavi?

La Coruña dio a Luis Suárez y a Fran, ahora El Mundo del Fútbol (ciudad deportiva) tiene la palabra:

David Rochela (del 90): otro de los símbolos de la generación de Bojan, al que le está costando afianzarse. Central sobrio y contundente que destaca también por la colocación. Ha sido internacional en todas las categorías pero no ha tenido la continuidad que corresponde a su fama en las inferiores.

Rubén Pérez (del 89): en el año de su consagración está mostrando sus características de cuatro estilo Barça: jugar al primer toque, sencillo, rápido y dando claridad al juego. Con la cabeza siempre levantada y su juego natural se ha hecho con un puesto en la Sub-21. Está cedido por el Atlético de Madrid, que a su vez lo incorporó del Écija, y está jugándolo todo. Y sólo se le puede pedir que aumente la intensidad de su juego para que sea aún más efectivo.

Dioni (del 89): el malagueño es el representante de una de las vías de incorporación que ha abierto el Deportivo. Este delantero es resultado del rastreo por el fútbol modesto para encontrar jugadores de Primera. Ya ha jugado en Liga, ha hecho bastantes goles con el filial y demuestra ser un atacante de mucha movilidad y polivalencia.

Juan Domínguez (del 90): en el cenit de Valerón en el Deportivo los entrenadores de la cantera alumbraban a un chico que era el reflejo del genio canario. Han pasado los años y ya está en el primer equipo. Figura alargada, la pausa y el toque como armas, y la búsqueda de la profundidad como objetivo. El joven media punta sólo muestra pinceladas de esto, y la afición espera que algún día sean una constante, como las exhibiciones del canario a comienzos de siglo.

 

Juan Domínguez intenta profundizar

 

Iago Beceiro (del 93): éste sí puede ser uno de los primeros productos de El Mundo del Fútbol. Lotina le dio la alternativa en la Copa del Rey frente al Almería. Delantero de mucha movilidad y espíritu competitivo, dotado de buena técnica. Siempre ha sido uno de los niños mimados en la ciudad deportiva de Abegondo, y su fama se viene cociendo desde que hiciera un gran campeonato en el famoso Torneo de Brunete.

David Añón (del 89): el delantero del filial contó para Lotina en algunas jornadas de la temporada pasada. No fue una apuesta evidente, sino una solución circunstancial ante las bajas. Posee unas buenas condiciones físicas y puede jugar también cayendo a bandas.

Raúl García (del 89): este lateral izquierdo obtuvo protagonismo la temporada pasada cuando Filipe Luis cayó lesionado de gravedad. Lotina lo llegó a hacer debutar, pero después sus oportunidades han sido escasas. Tiene buenas condiciones para su posición, pero con el paso de los meses otro canterano como Seoane (del 88) ha contado más para el técnico vasco.

Época dorada, travesía en el desierto; Villa, otra vez a esperar. ¿Y ahora?

José Ángel (del 89): el lateral izquierdo de la Sub-21, con permiso de su compañero Canella (del 88). Es lo más parecido al lateral de nuestro imaginario dentro de la Primera División. Muy correoso, con una respetable habilidad y un importante golpeo de balón que ya demostró en su debut en Primera. Si no abandona Gijón en las próximas horas, es posible que lo haga en los próximos meses.

Alberto Botía (del 89): Preciado se enamoró de este central cuando lo vio crecer en el Barça B de Guardiola. Y es que su presencia (casi 1’90 de altura y bastante agilidad) y procedencia pueden persuadir a muchos. Jugó el Mundial Sub-20 de Egipto y luego dio el salto a la Sub-21. En su primera temporada en Gijón muchos esperaban que fuera repescado por los blaugrana. Finalmente no fue así, y su cartel ha bajado en los últimos meses.

Guillermo Méndez (del 92): quién sabe si será el heredero de David Villa, pero a este delantero nadie le quitará la hazaña de haber marcado 57 goles en una temporada de cadetes. Rompedor, veloz y con unas interesantes condiciones físicas, ya ha hecho goles espectaculares en el filial, como el anotado frente al Guijuelo. Debido a sus actuaciones, Preciado finalmente decidió contar con él para el partido frente a Osasuna en Pamplona. Y le sigue de cerca.

Sergio Álvarez (del 92): la gran esperanza de Mareo para el medio campo. Jugador versátil, de buen toque y apariciones en el área rival. Preciado le ha ido dando minutos desde la temporada pasada y falta que apueste por su titularidad. Y aunque ha sido internacional en categorías inferiores, su presencia se ha centrado en concentraciones oficiales más que en competiciones, ya que pertenece a una generación plagada de jugadores destacados.

Sergio intenta deshacerse de Pablo Hernández

Juan Múñiz (del 92): se le podría considerar el hermano mellizo de Sergio pero en zurdo y con una cierta anarquía. Se destaca más por acciones técnicas que funcionales, pero al igual que Sergio posee unas buenas condiciones físicas para el fútbol. Su presencia en las selecciones ha sido testimonial, en comparación con la de sus coetáneos considerados primeros espadas. Estos dos jugadores encabezan la que se supone será la nueva gran época de Mareo, que se espera lidere el media punta ya titular en el filial, con tan sólo 15 años, Álex Serrano.

Álex Serrano, el media punta titular del Sporting B con 15 años

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