La próxima generación (VIII)

Cuando muchos ya parecen despertar del letargo que provoca mirarse siempre a uno mismo, el Villarreal viaja desde hace años en busca de un sueño, de una quimera, con una escuela de buen fútbol. Una imagen que el Almería también quería adquirir, pero las prisas han hecho que la cantera y el primer equipo no se hayan podido consolidar. Queda una idea de todo.

El Zaragoza se ha situado del lado de la mediocridad en los últimos años. Del riesgo a la caída, donde sólo hay un paso.  De lo poco destacable, su cantera. Pero Ander ya se ha ido. Como, en mayor número, se le escapan muchos jóvenes a Osasuna. Lo que era un ejemplo de formación, cada vez tiene menos materia con la que trabajar. Hoy los navarros controlan a menos clubes de formación en su entorno.

Un torneo de Semana Santa. Unos niños con uniforme amarillo. Todos saben que ya son de los favoritos al título.

Mario Gaspar (del  90): fuerza, colocación y conceptos claros para subir la banda.  Un defensa que hará carrera si le respetan las lesiones. Siempre la nota correcta y cumpliendo categoría a categoría. La lesión de Ángel le vino bien, y ya tiene un puesto para la nueva Sub-21.

Diego Mariño (del 90): uno de los porteros con más futuro que destaca por sus grandes reflejos.  Ya ha debutado con el primer equipo y, aunque le falta altura, es muy rápido de movimientos. Los castellonenses lo reclutaron en Vigo,  donde pescan habitualmente.

Marcos Gullón (del 89): jugador interesante para el medio campo. Aunque acostumbrado a labores de contención, se asocia muy bien en la construcción del juego.  De gran presencia física (1’85), ha sido internacional en casi todas las categorías. Y por su versatilidad en el campo, debería contar con más confianza por parte de los técnicos.

Iago Falqué (del 90): Celta de Vigo, Real Madrid, Barcelona, Juventus de Turín y ahora Villarreal. Los equipos por los que ha pasado este talentoso media punta zurdo dicen mucho de su fútbol y de su inestabilidad. Siempre estuvo llamado a hacer grandes cosas, pero ha faltado mesura en su recorrido. De todos modos, puede ser una de las sorpresas del Villarreal la próxima temporada, después de su buen año en Segunda.

El Almería llegó a Primera con ideas atractivas: incorporaciones con sentido y un ambicioso proyecto de fútbol base. Lamentablemente, la impaciencia no deja bien a todo lo demás.

Miquel Ángel Luque (del 90): un medio de buena zurda, con una progresión interesante en los últimos años. Y un desarrollo que se ha frenado en seco. Las lesiones han hecho que se rescindiera su contrato con el Almería, después de haber ido convocado en alguna ocasión.

Lillo (del 89): uno de los mejores defensas surgidos de la cantera del Valencia en los últimos años, y que ha recalado esta temporada en el Estadio de los Juegos del Mediterráneo. Aunque ha jugado más en el filial, su fuerza en el lateral derecho le ha dado minutos en el primer equipo. Muy solvente.

Diego García Bravo (del 90): apenas ha contado para los diferentes técnicos que esta temporada han dirigido al equipo. Destaca por su envergadura, algo que podrá demostrar con la salida de Alves al Valencia, y con el descenso del equipo.

Cristóbal (del 92): la primera gran perla de este nuevo Almería. Jugador imaginativo que puede jugar en distintas zonas de ataque. Oltra se quedó prendado de su fútbol cuando lo vio, y fue quien le dio la opción de entrar en el primer equipo. Futbolista de los que entra rápido por los ojos.

Zaragoza ha sido siempre cuna de buenos jugadores, y algunos de larga carrera internacional. Pero su cantera ha sido observada siempre con recelo desde la institución y desde la afición.

Ander Herrera (del 89): apareció y despareció; fue el mejor en el Torneo de Brunete y después desapareció de la primera plana hasta la categoría Sub-20. El abuso del último pase (genial, por cierto) y su inferioridad física le causaron un retroceso durante años. Su talento e insistencia están en el camino de superar esas mermas, algo que ha dado confianza al Athletic de Bilbao, que ha pagado por él más de siete millones de euros.

Alcolea (del  89): el portero del filial que ha tenido que viajar más de lo debido  con el primer equipo por culpa de las lesiones. Eso no quita que tenga fama de seguro, aunque no sea el de mayor proyección, ahora mismo.

Víctor Laguardia (del 89): uno de los mejores centrales surgidos en la cantera maña. Muy fuerte, rápido y seguro en el juego aéreo. Cuando ya se había metido en la autopista directa a la elite, una desgraciada lesión de rodilla con la Sub-21 frenó su progresión. Sus grandes condiciones son motivo de sobra para esperarle.

José (del  90): típico caso de jugador que por empeño no quedará para que intente alcanzar su sueño. Con 18 dejó el Valencia para jugar en la Peña Deportiva de Ibiza. De allí, en un salto inesperado, recaló en el filial zaragocista, donde ya ha contado para Gay y Aguirre en alguna ocasión. De presencia liviana, algo que le ayuda a subir con facilidad por el lateral derecho.

Ismael López (del  90): hace pocos años era el delantero con mayor progresión de España junto a Bojan. Navarro, fichado jovencito por el Athletic, lo tenía todo: fuerza, velocidad, gran disparo y una técnica más que decente. Pero se le escapó el entusiasmo por esto. En Bilbao se cansaron y los maños lo han incorporado con la esperanza de que acabe mostrando todo.

Álex Sánchez (del 91): seguramente, uno de los porteros que nos represente en el próximo Mundial Sub-20 de Colombia. Gracias a su velocidad y personalidad dentro del campo, el Zaragoza lo incorporó el pasado verano con la esperanza de que acabe siendo el portero del futuro.

Kevin Lacruz (del 92): tras la salida de Ander, son Jorge Ortí, el fino extremo Álvaro Alcaine y él las nuevas perlas de la cantera. Los dos primeros son todavía jóvenes, pero el bullicioso media punta diestro ya ha tenido más minutos en Primera que Ander a su edad. Ha sido internacional con una de las mejores generaciones de la cantera española,  algo de mucho mérito debido a la competencia. Y gracias a su ideal fisonomía elástica para el fútbol, se le augura un buen futuro.

Javi Martínez duró poco en Tajonar. Muniain jugó a la vuelta de la esquina y se lo llevó el Athletic. Ahora llega el Barça y convence a otro jugador de futura talla mundial (igual que los otros dos): Julen Arellano.

Timor (del 89): una de las pocas presencias del filial este año en el Reino de Navarra. Recién llegado de Valencia, este centrocampista destaca por su buena pegada de zurda y potencia. No realiza la labor de enganche con gran elegancia, pero su fútbol pragmático le ha valido para ir ganándose la confianza de los técnicos.

Ekhi (del  90): sin demasiadas oportunidades como internacional, paradójicamente, sí tiene mucha fama en las inferiores (y en las oficinas de Las Rozas) por su contundencia defensiva y astucia. Central clásico de la escuela osasunista (muy fuerte, aunque sin gran altura) que, si se cumple lo que indica su progresión, tendrá una larga carrera profesional.

 

 

 

 

 

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