Liga de filiales (3)

Os dejo esta entrevista publicada en El Diario Vasco a Roberto Olabe, promotor de la nueva liga de filiales española. Creo que de lo leído por ahí sobre el tema es de lo más orientativo.

La creación de una Liga de filiales para favorecer la formación de los jugadores jóvenes nos ha dado ocasión de entrar en contacto con Roberto Olabe. La Liga de Fútbol Profesional encargó al que fuera entrenador y director deportivo de la Real el estudio de una situación que un buen número de clubes consideran insostenible. La exigencia de las competiciones en Segunda, Segunda B y Tercera impide que los jugadores de futuro puedan jugar con continuidad. La nueva Liga de filiales está en los tacos de salida.

– ¿Se podrá poner en marcha la próxima temporada?
– No será fácil. Este juego se llama fútbol y es importante la integración de la Federación Española de Fútbol. Queremos que promueva y participe. Yo he ido informando al director deportivo Fernando Hierro y ahora hace falta que en la comisión que tiene que poner en marcha la nueva competición se integren Federación y clubes. Hay cosas qué no debemos olvidar.

– ¿Por ejemplo?
– Esto no hay que hacerlo porque sí. Se hará si el conjunto de nuestro fútbol cree que puede servir para mejorar el itinerario formativo de nuestros jóvenes.

– ¿Cuándo le encargaron la tarea?
– En septiembre y entre todos sentamos las bases de lo que había que hacer para dar respuesta a la inquietud de los clubes. Establecimos un plan en tres fases. Abrimos conversaciones directas con todos los clubes para saber lo que ellos piensan de la situación de sus equipos B porque no todos tienen los mismos conceptos. Las filosofías son a veces divergentes. Paralelamente abrimos otra línea de trabajo.

– ¿Cuál?
– Hicimos un estudio de impacto de la competición sobre los jugadores jóvenes y el tercer paso fue recabar información sobre distintos modelos en otros países. Hablamos con el Ajax, con el Inter, con el Oporto, con el Liverpool y con modelos tan diferentes como el de la liga americana o la argentina.

– ¿A qué conclusión llegaron?
– Los datos son preocupantes. Hemos pasado de tener equipos filiales consolidados en Segunda a que sólo aguanten el primer año, quizá por la inercia de la ilusión del ascenso. En Segunda B había alrededor de veinte equipos. Ahora quedan doce y tres de ellos están en riesgo de descenso.

– ¿Entonces…?
– La competición no tendría que ser un fin en estas edades, pero adquiere tanto protagonismo que está fagocitando todos los objetivos formativos. Al final los clubes gastan más en reforzar el equipo que en formar jugadores.

– No es el caso de la Real…
– No, no lo es. La Real lleva muchos años respetando los relevos generacionales y respetando las edades de los jugadores. Pero muchos clubes se están adaptando a la competición mediante la contratación de jugadores más veteranos.

– Es lo que ha hecho el Sevilla.
– Y muchos más. El Barcelona tiene un portero de 26 años en Tercera… Mira, el 40% de los jugadores de los filiales tiene más de 21 años. Se justifica porque es importante salvar la categoría porque hay que seguir formando a los jugadores.

– Supongo que eso tiene consecuencias.
– A los jugadores de grandísima calidad. No hay gestión que llegue a estropearlos. Hablamos del jugador medio-alto. En su proceso de formación las cosas que pasan entre los 18 y los 21 años son claves. El actual sistema no les ayuda porque no juegan lo que necesitan. Camacho, jugador de 1990, ha jugado más en mes y medio con el Atlético de Madrid en Primera que en seis meses en Segunda B.

– Lo que les llevó a plantear otro modelo de competición.
– Eso es. Llegamos a la conclusión de que el itinerario de competición de los equipos filiales no cumple los requisitos que debería tener. Son escenarios hostiles, que coartan la participación del joven e invita a contar con el jugador experimentado. Si el primer principio del proceso de aprendizaje es que el joven futbolista juegue, juegue y juegue, ahora eso no se está cumpliendo.

– ¿Por qué a la Real le cuesta también sacar jugadores cuando aquí todos son jóvenes?
– Aquí el problema, no sólo de la Real sino de todo el fútbol vasco, es otro. El modelo de fútbol que se juega en el grupo 2 de Segunda B y en el grupo 4 de Tercera se basa en el juego directo y las segundas jugadas. Es un juego muy físico. Si entre los once y los 21 años juegan trescientos partidos, la experiencia que adquieren es igual en los trescientos. No hay riqueza de competición, de adversarios, de tipos de juego. Eso crea un perfil de jugador muy semejante.

– ¿De qué características?
– Obtenemos jugadores aguerridos, fuertes, comprometidos, con buena capacidad de disputa, con gran tono físico. Son valores muy positivos que antaño nos permitían marcar diferencias porque los demás no los tenían, pero hoy en día echamos de menos la capacidad de dar el último pase, de hacer un uno para uno. Jugar contra otros tipos de jugadores sería muy enriquecedor para nuestros jóvenes. La antítesis la encontramos en Canarias. Salen futbolistas brillantes, pero a los 21 años llegan a la alta competición y les falta consistencia.

– ¿Usted cree que los jóvenes vascos son competitivos?
– Lo que me parece increíble es que se diga lo contrario.Pero si nuestros equipos jóvenes compiten como demonios. Pero arriba no llega el filial entero. Suben jugadores. Y a los jugadores hay que formarlos para el fútbol de élite. Es justo lo contrario de lo que sucede en Holanda.Los equipos funcionan peor, pero los jóvenes juegan bien.

– ¿La solución para todos esos problemas es la liga de filiales?
– Eso es lo que tienen que valorar los propios clubes que son los que están preocupados por mejorar la participación del jugador joven, protegerlo y favorecer el tránsito entre el filial y el primer equipo.

– ¿Protegerlos…?
– El único jugador que había ido al extranjero sin pasar por Primera había sido Mikel Arteta. Pero desde Inglaterra se están aprovechando de la legislación y se están llevando jugadores muy jóvenes. Hay que buscar una fórmula para que los chicos jueguen y para que no se los lleven a esas edades.

– ¿La nueva liga sería competitiva?
– Ya lo creo. Nos dicen que es un proyecto idealista, pero es lo más pragmático del mundo. Estamos viendo una media de edad en categorías formativas que demuestra que más que inversión se está generando un gasto. Además, el futbolista tendría nuevos estímulos.

– ¿Por ejemplo?
– Con todo respeto, no es lo mismo para un joven jugar contra el Conquense o el Guadalajara que hacerlo con Atlético, Athletic, Osasuna… El estímulo es importante porque genera exigencia. Queremos una competición exigente, en la que los clubes puedan ser fieles a su filosofía, que lo que planifiquen en junio no haya que modificarlo porque pierdan un partido.

– Si se van los filiales, en Segunda B no estarán todos contentos.
– Hay proyectos socioeconómicos diferentes. Los otros clubes seguirán peleando por ascender a Segunda y a Primera. Además podrán aprovechar ese flujo de jugadores que se van a formar mucho mejor.

– ¿Qué costo tendría la nueva liga?
– En la comisión se trabaja a fondo para conseguir un plan de negocio para que no les cueste más de lo que está costando ahora.

– La competición suena interesante. Debería de ser fácil de vender.
– El impacto social de esta competición será alto. Va a enfrentarse talento contra talento. Pero lo importante es que incrementaría el valor del jugador joven y permitiría obtener a los clubes otro tipo de retorno. Gastan demasiado en formar un jugador como para que cuando llegue al primer equipo tenga un valor contable cero.

– ¿Que en la Real cada jugador que destaque sea medio centro es consecuencia del tirón de Xabi Alonso?
– Tiene que ver con el tipo de jugador que tenemos. La estructura muscular es de deportista de largo recorrido, estamos más cerca de la resistencia que de la velocidad. El tipo de competición en que participamos también favorece las cualidades del medio centro. No es una casualidad que entre los últimos internacionales que hemos tenido estén Xabi Alonso, Larrea, Markel Bergara, Elustondo, Illarramendi, y Gaztañaga. Todos medios centro.

– Entonces, los delanteros hay que ficharlos fuera.
– Aquí no es fácil que salgan jugadores explosivos como Iñigo Díaz de Cerio. En España, tampoco. No es sólo aquí. Pero aquí además tampoco nos sobran niños. Nacen los que nacen.

– Una dificultad añadida.
– Importante. Aquí nacen tres mil niños al año. En Barcelona, 32.000. Y no ha llegado el mestizaje, que nos permitiría tener otro tipo de jugadores. En Francia y en Holanda el impacto del mestizaje ha sido muy positivo. Las cualidades físicas de uno obligan a mejorar las cualidades de los demás.

– Usted fue director deportivo del Almería. Estará disfrutando con su campaña en Primera.
– Mantengo una relación excelente. Lo dejé por circunstancias de la vida. La experiencia de Almería fue extraordinaria por el ascenso, pero en cuanto al aprendizaje la del Eibar no fue peor, aunque las cosas no salieran bien.

– ¿Piensa volver a entrenar?
– La vida siempre me ha puesto delante algo relacionado con el fútbol. Espero que siga siendo así porque es lo que me gusta. Me sigo considerando entrenador, pero no estoy en posición de elegir. Sencillamente espero poder seguir eligiendo cosas que me gusten. Cuando salí de la Real pensé en entrenar, pero me salió la oportunidad de hacer un trabajo de gestión en Almería. Luego ha salido otro proyecto interesante. Es de agradecer.

29
abr 2008
SECCIÓN Deportes
COMENTARIOS Sin comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>