Los méritos en la antesala de la Olimpiada

La selección Sub-21 no se volverá a juntar hasta que se dé a conocer la lista definitiva para el europeo de la categoría, que además es clasificatorio para las Olimpiadas de Londres del año próximo. Como despedida, y adiós a las pruebas, un último amistoso en casa que no deja demasiadas conclusiones, si acaso, unas pocas que dejan dudas.

Bielorrusia, al igual que Dinamarca en el amistoso de febrebro, son dos selecciones que estarán en la proxima fase final, y el planteamiento que nos han presentado no ha diferido mucho entre ambas.  Un calco de lo que le sucede a la absoluta: dos líneas muy juntas que esperan en su campo y que nos empujan a tocar y tocar en zonas, casi siempre, muy alejadas de la portería rival.

¿Cuestión de hornadas?

España no va a unos Juegos Olímpicos desde que se consiguiera la plata en Sidney 2000 con un equipo en el que estaba, entre otros, Xavi. Desde entonces hemos ido diciendo adiós a estar en la renombrada cita sin llegar siquiera (para Atenas 2004 y Pequín 2008) a las fases finales que dan acceso al evento. Para los dos últimos europeos sí que hemos conseguido plaza, pero en el anterior disputado en Suecia la aventura se convirtió en pesadilla, y ahora se disputa a apenas unos quilómetros hacia el sur: Dinamarca.

Ni antes, ni ahora, nadie duda de la calidad de los jugadores que suelen aparecer en las listas de los seleccionadores Sub-21. Cuando la competición se inicia, nada garantiza el éxito y las presunciones hay que confirmarlas.

Para preparar el torneo del próximo mes de junio Milla ha confeccionado unas citaciones con jugadores nacidos entre 1988 y 1992. Abundan los centrocampistas de buen manejo, algo habitual (aunque menos presentes en el Europeo de 2009), y hay una buena nómina de defensores (aunque se olviden de la gran aparición Ekiza), pero la zona de vanguardia preocupa más.

La tensión que aportarán los internacionales cuando haya puntos en juego no se puede comparar con la del último partido amistoso frente a Bielorrusia, pero hay un eslavón que se pierde en el punto donde las acciones de ataque de los nuestros han de adquirir mayor agresividad y profundidad.

Como Bojan cada vez juega menos de referencia y sí escorado, Adrián ha ido, poco a poco, asegurándose el puesto. Acaba contrato con el Dépor y a buen seguro le van a ir saliendo novias, porque tiene técnica y velocidad, además de un buen golpeo con la derecha. Pero como siempre el problema no está en su haber. Para jugar contra una defensa poblada, como casi siempre se encuentra la selección en todas sus categorías, hace falta cierta tendencia a la hiperactividad: un delantero que arrastre defensas, que se pelee. Una referencia clara que haga mover a los rivales para crear más espacios, y a eso sumarle calidad. ¿Difícil?

Con López Caro todavía en el cargo, Joselu (del 90), el gallego del Castilla, fue la primera opción. Sus dotes, la altura, poseedor de una gran técnica para el juego de espaldas y buen remate, pero le faltaba meter una marcha más, ese punto de intensidad para que los medios multiplicaran las opciones de pase y la localización de espacios.

Así, sin esas cualidades, el equipo sigue insitiendo en la táctica del limpiaparabrisas, sólo progresa de ancho a ancho. Y los rivales con la tensión de no poder ver el balón, pero con el consuelo de no recibir serias embestidas.

Fundamentos para la promoción.

Con la llegada de Alberto Toril al banquillo del Castilla (esto merecerá un capítulo especial) algunos jugadores que antes no lo eran se han convertido en fijos. Si en la directiva del Madrid algunos demandaban que el joven Morata fuera la baza ante la lesión de Gonzalo Higuaín, Toril no deliberó tanto y lo hizo fijo en el Castilla, mientras Joselu empezó a ocupar banquillo. Una acción rápida de puro pragmatismo, visto lo que el joven de apenas 18 años le ha ofrecido jornada a jornada.

Si a un entrenador le preguntaran sobre el perfil de delantero que le gustaría tener, saldría algo no muy alejado de… que roce el 1’90, que sea rápido, que juegue bien de espaldas, que golpee al balón con las dos piernas, que caiga a bandas, que reciba al espacio y, por supuesto, que vaya bien de cabeza. Y puestos a soñar, que participe en la mayoría de las acciones de ataque de su equipo.

Hoy por hoy, después de ver los últimos partidos del Castilla, Morata se atrevería a ir tachando uno a uno todos esos requisitos ante un anuncio de se busca delantero con… Y si eso no es garantía de ascenso…

Benzema, Adebayor e Higuaín, cuando vuelva, son demasiado cupo en un equipo como para que el joven canterano vaya a tener opciones, pero la actual Sub-21 es un conjunto de formación que ante los eventos que se avecinan necesita urgentemente jugadores de esas características, una empresa que no parece que le vaya a quedar grande a Morata.

Y aunque es cierto que todos los jugadores de la última lista de Milla pertenecían a equipos de Primera o Segunda División A, también lo es que Joselu llegó a ir a esta selección jugando en el Castilla en Segunda B. Así que todo concuerda, necesidad y méritos sobradamente adquiridos.

 

2 comentarios a Los méritos en la antesala de la Olimpiada

  1. Maqui says:

    Con Juanlu no te referirás a Joselu verdad? Buen artículo anyways :D

  2. Víctor Sancho says:

    En efecto, cambiado. Las cosas de escribir rápido y de memoria. Por cierto, golazo el que le marcó al Conquense. Gracias.

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