Montségur, el último refugio de los cátaros

montsegur

El castillo de Montségur está situado en la región de Ariège, al sur de Francia, en los Pirineos. La edificación es muy famosa por haber sido el último reducto de la secta cátara hasta que, a mediados del siglo XIII, las fuerzas unidas del rey de Francia y del Papa, acabaron con la resistencia de sus habitantes. La primera vez que leí algo sobre el castillo de Montségur fue en la novela Los Hijos del Grial, de Peter Berling. En ella, basándose en una de las muchas leyendas sobre el castillo, los cátaros y el Grial, los dos últimos descendientes de la línea de Jesucristo eran rescatados del sitio de Montségur y puestos a salvo. A partir de ese momento me interesé en la historia del castillo y de sus habitantes, los cátaros.

El catarismo es una ideología cristiana que nació en el siglo X y se extendió durante los siglos posteriores por el sur de Europa, especialmente en Occitania, donde el movimiento contaba con el apoyo de los señores feudales. Los cátaros (del griego kazarós, que significa perfectos o puros) seguían una doctrina de carácter gnóstico y se oponían a la jerarquía católica. Su poder e influencia fue aumentando hasta que el papa Inocencio III declaró el catarismo como una herejía y a principios del siglo XIII se inició la cruzada albigense. Durante casi 40 años, los principales emplazamientos de los cátaros fueron tomados por la fuerza y miles de personas fueron ejecutadas, sin importar en realidad cuál era la fe que profesaban.

El Montségur fue el último refugio de estos cátaros. Los intentos de tomar la fortaleza fueron repetidos, pero su situación en lo más alto de la montaña del Pog, una peña de 1207 metros de altura, evitó que cayese. Sin embargo, en mayo de 1243, Hugues d’Arcis, senescal de la ciudad de Carcasona, inició el asedio definitivo al castillo con el apoyo de Luis IX y del papa Inocencio IV y un ejército de 20.000 hombres. El sitio del Montségur se prolongó durante casi un año. Durante esos meses, los habitantes del castillo recibieron víveres y armas a través de los túneles que recorrían la montaña. A través de esos mismos túneles fueron capaces de salvar los bienes que guardaban en la fortaleza antes de que ésta cayese.

El 1 de marzo de 1244 (aunque las fechas varían según las fuentes) las tropas enemigas consiguieron entrar a Montségur, donde todavía quedaban 500 personas. A partir de ese momento se empezaron a negociar las condiciones de la rendición. Las vidas de los habitantes laicos y de los soldados serían perdonadas. Lo mismo se aplicaba a los religiosos que abjurasen de su fe. Al resto, se les daba un plazo de 15 días para prepararse espiritualmente y ser quemados en la hoguera.

El 16 de marzo, más de 200 cátaros fueron quemados vivos en la explanada que hoy se conoce como Prat des cremats y donde se ha construido un monumento para recordar a los cátaros ejecutados. Aunque hubo alguna escaramuza posterior, con la caída del Montségur quedaba prácticamente cerrada la Cruzada Albigense y se ponía punto y final a la herejía de los cátaros.

Los restos actuales no son los de la construcción original, sino los de una posterior pero, como podéis ver en la foto que encabeza esta entrada, el lugar en el que está construido el castillo es realmente espectacular. Lo cierto es que espero poder ir algún día.

27
jun 2007
SECCIÓN Miscelánea
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