My aussie adventure – Cap. 1

Sydney Opera House - Sydney - Australia

Comenté hace cosa de un mes con mi compañero Christian de usar El Desafío como medio de difusión, a modo de blog, de mis aventuras en esta experiencia australiana que empecé hace ahora 3 semanas. Por un lado me sirve para mantener informado a mi entorno y por otro lado para seguir colaborando aquí, ya que siempre he solido hacerlo en la sección de cine y me da que estos próximos 9 meses no voy a ir mucho. A pesar de que no soy muy dado a compartir todo lo que me acontece con todo lo que se mueve, he pensado que venga, hagámoslo, por qué no.

Tras un laaargo viaje (empezó un día 9 d’octubre a las 19 horas y llegué a Sydney un 11 a las 8 de la mañana) de 3 aviones con escalas en París y Guangzhou (China), el segundo de ellos de 11 horas con una joven china con sobrepeso que roncaba que daba gusto a un lado y un freak del ISS (¡tenía a Messi (y a Oleguer) jugando con el Valencia!) que al dormirse se le iba cayendo la cabeza encantadoramente sobre mi hombro, y un tercero de 9 horas donde no pude dormir nada; llegué a Sydney City con un sueño considerable y un clima no muy acogedor.

Ya desde esa primera mañana se veía que los primeros días no iban a ser nada fáciles. El hostal era bastante peor de lo que me esperaba: típico backpackers (de mochileros), en obras, sin el WiFi incluido, y en una doble compartiendo litera con un simpático oriental que no me dirigía la palabra, al principio pensé que era sordomudo, luego pareció ser que no hablaba inglés (o eso o es que era un soberano gilipollas).

Tras mi primera visita a la agencia por la que me vine (GoStudy, totalmente recomendable, todo un acierto) y con todo el jet lag encima, empezó a juntarse todo de golpe: Tax File Number, cuenta de banco, número de teléfono (Vodafone, una vez contratado me dicen al día siguiente que es la que peor cobertura tiene aquí), mapa de la ciudad, transportes, mirar habitaciones, localizar la escuela, cómo y dónde buscar trabajo, cambiar dinero…

Con todo el cansancio tan desordenado (el jet lag me duró unos 4 días) y el desagradable fresco que hacía, detalles como que para trabajar en un restaurante que sirva bebidas alcohólicas tienes que sacarte un curso llamado RSA que vale 120$ pues no ayudó mucho tampoco. Resulta que desde los años 70/80 los australianos han tenido muchos problemas con el alcohol y el juego, vamos, que son unos borrachos, y durante este curso que dura unas 6 horas te enseñan a cómo tratar con ellos y qué hacer cuando uno se te ponga tonto (no comments).

Inevitablemente, todas las comparaciones acaban en Londres y en unas cosas Sydney ganará y en otras no. En una que no es en los transportes, que son mucho peor aunque también algo más baratos (cosa fácil por otra parte). Sydney no tiene metro, sólo tren y buses, y hay zonas como la mía donde solo bus, la mayoría de los cuales no te indica dónde estás y vas prácticamente a ciegas, indigno de una ciudad como esta.

Aquí los off-license o tiendas de chinos son ‘convenience store’, no se paga ‘by card’ sino ‘by EFTPOS’, al pepper lo llaman capsicum, y lo más fuerte: los supermercados no tienen licencia para vender alcohol y no lo venden, para ello hay que ir a una ‘bottle shop’, tiendas específicas de bebidas alcohólicas, caras por supuesto, donde lo único barato es el vino Goon, que lo venden en una cajita con grifo de 4 litros (es vino igual pero barato y emborracha igual).

Otra cosa que no mola un duro son los precios, en especial los alquileres y los supermercados. Los alquileres están al doble que en Londres. Simplificando, hay un número mágico que son los 200$ semanales. Si quieres tu propia habitación pagarás más (a no ser que te vayas donde Cristo perdió el gorro), si quieres ahorrar y compartir pagarás por debajo de esa cifra. Estamos hablando de que te va a costar unos 700€ al mes el compartir una habitación con cualquiera y que si quieres la tuya propia te vas tranquilamente a los 1.000€… ridículo.

El otro apartado sin ningún sentido son los supermercados: 100 grms de jamón york 4$, una botella de agua 2’80$, un paquete de pan de molde 4’60$… De locos. Por lo demás, todo más caro pero en un plano comprensible.

¿La parte buena? Que por cualquier trabajo te pagan 17$ a la hora, lo que viene siendo pues casi el triple que en España, o el doble que en UK. Aunque trabajando solo 20 horas a la semana que es lo que te permite la Student Visa pues te da para pagarte los gastos y poco más la verdad.

¿Otra cosa buena? ¡Que empieza el verano! Este lunes empieza el calor en serio y ya va a haber máximas de 30º casi initerrumpidamente, ¿y dónde sufrirlo? En cualquiera de las numerosas playas que tiene Sydney: Bondi, Manly, Bronte, Coogee, Panarama, Maroubra… coges una tablita en tu día libre y a pasar la tarde en remojo cogiendo unas olitas y poniéndote morenaco.

Así que esto es más o menos lo que han dado de sí mis primeras 3 semanas y este capítulo I. A mí me costó 9 días asentarme, pero al noveno ya encontré curro en una franquicia de comida sana y casa en Kensington, así que ahora a disfrutar. De momento ya tengo mi entrada para el Australian Open en enero en Melbourne y para Linkin Park en febrero.

Nos vemos en el Cap. 2. Catch you later!

Foto | budgetplaces.com

03
nov 2012
AUTOR
SECCIÓN Miscelánea
COMENTARIOS 3 comentarios

3 comentarios a My aussie adventure – Cap. 1

  1. CONTROLATOR says:

    LO PEOR YA HA PASADO,SEGURO QUE EN EL PROXIMO CAPITULO LAS COSAS INTERESANTES COMENZARAN A OCURRIR.

  2. Kike says:

    Controlator, jajajaja

  3. Pingback: My aussie adventure – Cap. 2 | El Desafío Digital

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>