My Aussie Adventure – Cap. 9: Perth and the west coast

My Aussie Adventure - Capítulo 9

Y tristemente vamos llegando al fin de esta increíble aventura. En este penúltimo capítulo os cuento lo que ha sido mi penúltimo viaje: Western Australia, el estado más grande del país, con su capital Perth y su costa. No entraba en mis planes del todo este viaje, simplemente por la lejanía (más de 4 horas de vuelo sin salir de un mismo país), pero ha resultado ser toda una sorpresa, una revelación.

Perth en sí no es gran cosa. Es la cuarta ciudad más grande del país (1,9 millones de habitantes) y no está mal, pero no me enamoró como sí lo hizo Brisbane. Muchas obras (quizá están aprovechando el periodo invernal) y pocos atractivos pero de todas formas, no era la razón de nuestro viaje, sino el tour de 4 días que contratamos para recorrer la costa oeste rumbo norte hasta Monkey Mia.

Como decía, empezamos ilusionados un tour que prometía mucho, nos gastamos lo nuestro pero por fortuna la inversión quedó compensada con creces: un minibus de 26 plazas para sólo 6 personas (es lo que tiene viajar en temporada baja) y un guía-chófer que sabía hacer su trabajo a la perfección, aunando todo lo necesario para hacernos disfrutar de la experiencia.

My Aussie Adventure - Capítulo 9

El primer día vimos el Nambung National Park y sus impactantes Pinnacles, un paisaje desértico de lo más original y atractivo que nos dejó fascinados (¡qué curiosa es la naturaleza!): son como unas rocas que salen del suelo formando como columnas de piedra caliza, una cosa muy rara pero que forma una postal de una belleza única.

Seguidamente subimos un poco más por la costa hasta llegar a la bahía de Jurien, donde pudimos divertirnos practicando sandboarding y darnos nuestro primer baño en el Océano Índico. Esa noche dormimos ya en en otro parque nacional, Kalbarry, para al día siguiente poder admirar el paisaje de Murchison River y su Z-Bend Gorge (desfiladero), de una muy bella fisonomía similar a Kings Canyon (Central Australia) y donde pudimos jugar de nuevo con nuestra adrenalina practicando rappel, ¡genial!

Acto seguido nos dirigimos hacia Hamelin Pool, ya en Shark Bay, donde fuimos testigos de otro fenómeno muy peculiar: los estromatolitos, unas estructuras de formas diversas que liberan oxígeno y retiran de la atmósfera grandes cantidades de dióxido de carbono. Tienen hasta 3.500 millones de años y son la primera forma de vida del planeta, se dice que sin ellos el hombre quizá ni existiría.

My Aussie Adventure - Capítulo 9

Ya esa segunda noche la pasamos en lo que se supone era el punto estrella del viaje: Monkey Mia y sus delfines salvajes, que son alimentados por los turistas en la misma playa, hasta donde se acercan desde hace 40 años para socializarse un poco con el ser humano. Se trata de 3 familias de delfines Tursiops (Nariz de botella) que viven en libertad pero que son alimentados en la costa 3 veces por las mañanas bajo la supervisión del Departamento de Medio Ambiente y Conservación de la zona. Éstos eligen a unos cuantos turistas y de forma contenida los alimentan un poco para deleite de los turistas. Desgraciadamente no fuimos elegidos.

Ya al mediodía del tercer día fuimos a un parque acuático donde entre otras cosas pudimos alimentar tiburones, y luego por la tarde visitamos la otra estrella de la costa oeste australiana: Shell Beach, una de las únicas 2 playas en el mundo formada exclusivamente por conchas y la más larga. La estampa es preciosa, una pasada, y es debida en gran parte a la muy alta salinidad del agua, que permite a los berberechos y familiares sobrevivir a sus depredadores, que no se han podido habituar al espacio. ¡La profundidad de la capa de conchas puede llegar hasta los 10 metros en esta playa!

My Aussie Adventure - Capítulo 9

La última noche dormimos en una granja y ya al último día visitamos lo aún más curioso del viaje, el Principado de Hutt River. Una micronación con su propio príncipe que no constituye un país independiente al no estar 100% reconocido, pero que se autoconsidera nación independiente de Australia, con su propia moneda, sellos e incluso donde puedes estampar tu pasaporte por 2 dólares (sí, viven del turismo para autofinanciarse). Una fricada pero realmente curioso, y es que no pagan impuestos y legalmente cumplen los trámites ser considerados como nación propia.

La última parada antes de volver a la capital fue Greenough Wildlife Park, un pequeño zoo donde se puede alimentar a diversos tipos de animales como por ejemplo canguros.

Ya de vuelta en Perth dejamos para el último día lo que a mí personalmente más me conquistó: Rottnest Island, una isla de casi 20 kilómetros cuadrados a 18 de la costa, de Fremantle. Una isla perfecta para ser recorrida en un día en bicicleta, con unas playas de agua cristalina y aptas para disfrutar del buceo, y con un peculiar y adorable animal autóctono, el quokka, un pequeño marsupial a medio camino entre una ardilla y un ualabí (wallaby). Lugar perfecto para disfrutar de un muy agradable día.

My Aussie Adventure - Capítulo 9

 

Con todo esto puedo dar prácticamente por cerrada mi etapa viajera en este increíble país. Un país en el que en su costa oeste, en pleno invierno, puedes pasar 6 días a 24 grados y sin una gota de lluvia, cogiendo un bronceado digno de envidiar. Nos vemos en unos 10 días con el cierre a la que ha sido la mejor experiencia de mi vida SO FAR!

04
jul 2013
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SECCIÓN Miscelánea
COMENTARIOS 1 comentario

Un comentario a My Aussie Adventure – Cap. 9: Perth and the west coast

  1. angeles says:

    Yo vi en television espagnola un reportaje sobre una empresa espagnola que acugna moneda (caray cuantas egnes)… resulta que principados, estados autonomos o como los quieran llamar hay un monton!!

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