Obsesión por los ambidiestros

andres-iniesta[1]

Desde que Guardiola es técnico del Barcelona han sido diversas las incorporaciones que ha realizado el club que dirige exitosamente. Se ha fichado un poco de todo, reforzando diversas posiciones como norma habitual en el trabajo de los clubes temporada tras temporada. Pero lo que no sabemos es en qué piezas ha puesto más hincapié la secretaría técnica que dirige Txiqui Beguiristáin, o cuáles han sido verdaderas demandas del propio entrenador. No lo sabemos porque estos datos no se hacen siempre públicos, salvo en el caso de Chigrinsky, que podríamos denominar el capricho de este verano. Pero haciendo cavilaciones sobre las que podrían haber sido obsesiones del técnico, se atisba una presunta predilección por los jugadores ambidiestros.

Hace ya algunos años (diez han pasado ya), Guardiola quedaba prendado de un jugador del club en el que el jugaba en aquel momento. Era el verano de 1999 y el Barcelona cadete se enfrentaba al Rosario Central de Argentina en la final del mundial de clubes de la categoría, patrocinado por una conocida marca deportiva. Pep disfrutó de aquel partido, y de la demostración de fútbol de un menudo director de orquesta. Sí, era Andrés Iniesta y llevaba ya tres años en la Masía. Lo que caracterizaba a aquel Iniesta – que antes incluso había enamorado a Radomir Antic – no era su técnica, conducción y cambio de ritmo, sino la facilidad de salir de las zonas de presión rival ayudándose de las dos piernas. Bien es cierto que actualmente la mayoría de aficionados le relacionará con su juego con la pierna derecha y jugando a banda cambiada, pero Iniesta maneja muy bien la izquierda. Las exigencias de la competición actual hacen que las acciones se tengan que resolver sin dudas, y el manchego seguramente tiene muchas menos con la derecha.

El juego del Barça, el ideal imaginado por Guardiola, requiere de velocidad de balón; que este sólo pase por los pies para realizar acciones de verdadero provecho. Y un jugador que tenga habilidad con las dos piernas dotará de más velocidad al juego. Por eso, Guardiola cree que la habilidad de Chigrinsky hará que la pelota pase menos tiempo en la zona de retaguardia, algo que invalidará la presión rival en la zona de creación culé, eso, unido a la precisión del ucraniano, dará un punto más de velocidad al juego.

Pero la obsesión por los ambidiestros no se acaba ahí. Ayer Pedro marcó uno de los dos goles en la victoria frente al Dínamo de Kiev. Fue una acción rápida: control con la derecha, recorte hacia la izquierda y golpeo de empeine y ajustado con la zurda. En resumen, Pedro es diestro pero su habilidad con la zurda queda también demostrada en un gol que es una metáfora de este Barça, y que explica la obsesión de Guardiola por encontrar un hueco en la plantilla a este joven canario.

30
sep 2009
SECCIÓN Deportes
COMENTARIOS Sin comentarios
ETIQUETAS

, ,

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>