Olympique de Lyon (2 – 0) Real Madrid

Cuando se anunció la llegada de Capello dije que quizá era el entrenador más adecuado para sacar al Madrid de ese estado apático que le ha caracterizado en los últimos años. Me equivoqué de pleno. De momento el Madrid de Capello es como el de los años anteriores pero con una diferencia: juega menos bonito. La derrota de anoche contra el Olympique de Lyon demostró que no se ha conseguido mucho y que el Madrid sigue dependiendo de que Casillas haga milagros.

Ayer, entre el de Móstoles y los palos evitaron una goleada de escándalo (aunque el propio Iker patinó en uno de los goles). Capello y Cannavaro se justificaron diciendo que el OL estaba mejor físicamente. Es cierto, corrían más y se llevaban todos los balones, pero no se puede reducir todo a eso. El equipo francés jugó ayer a una velocidad endiablada pero además sin perder apenas balones. El 95% de sus pases llegaban al destinatario, ya fuesen en largo o en corto. Los jugadores del Madrid no acompañaban las jugadas, sino que tenían que perseguir (literalmente) a los veloces futbolistas del estadio Gerland.

A eso hay que unir que de esa famosa “jaula” que forman Diarra, Emerson, Cannavaro y Ramos, sólo el sevillano estuvo más o menos acertado. El central italiano jugó como un auténtico juvenil, superado no sólo en velocidad sino también en colocación por Fred, Govou y Malouda, y cometiendo errores de bulto. De la pareja de mediocentros baste decir que dio la impresión de que regalaban más balones de los que robaban. Diarra hizo su peor partido desde que está en el Madrid y Emerson siguió en su línea mediocre.

Ninguno de los dos tiene la capacidad de sacar el balón jugado con claridad o darle verticalidad al juego. Ese defecto no es nuevo en el club blanco, viene de lejos. Cuando los blancos tienen el balón se atascan en el centro del campo y empiezan a dar pases horizontales hasta que alguien mete un pelotazo (generalmente Beckham). No hay nadie que juegue entre líneas o rompa las defensas con una jugada personal o con un pase inteligente. Lo primero podrían hacerlo Reyes y Robinho, lo segundo Guti (o un tal Jurado que estaba por aquí). De hecho, la entrada de estos tres jugadores en la segunda parte le dio algo de vida al partido. El problema es que Capello no quiso renunciar a la dupla del músculo.

De los delanteros del Madrid ya ni hablamos. Casi no les llegaron balones y los tres estuvieron bastante perdidos durante todo el encuentro, como si no fuese con ellos. Nada que ver con la participación en el juego de Fred, por poner un ejemplo, que lo mismo estaba despejando un balón en el área que pegándose una galopada en dirección al área del Madrid.

Mucho tendrá que arreglar Capello en este equipo, empezando por intentar darle más velocidad por las bandas y meter algo más de cerebro en el campo. Emerson, Beckham o Raúl están pidiendo a gritos que les dejen fuera del equipo titular y Robinho y Reyes merecen entrar. Con ellos dos y Guti en el mediocentro la cara del Madrid cambiaría. El partido ante la Real, en casa, puede ser un buen momento para intentar cambiar las cosas. O eso, o los aficionados madridistas pasaremos otra temporada debatiéndonos entre el aburrimiento y la indignación.

14
sep 2006
SECCIÓN Deportes
COMENTARIOS 2 comentarios
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2 comentarios a Olympique de Lyon (2 – 0) Real Madrid

  1. Rubén says:

    Desgraciadamente, me da la sensación de que una vez más, este año el Madrid volverá a dejarnos más penas que alegrías. Es muy complicado crear peligro con 6 jugadores defensivos en el campo, eso sí podemos estar tranquilos ya que, según capello, el Madrid encajará pocos tantos esta temporada. Pues este último partido a dado al traste con la idea de que el club blanco es un muro infranqueable.
    Todo equipo necesita de jugadores que destruyan juego y por otra parte otros que construyan, pues bien el madrid tiene a su servicio diferentes jugadores con estas cualidades, el problema es que los jugones no disponen de minutos. Por ello, creo que lo lógico sería situar a Diarrá como pivote defensivo, para ser el encargado de destruir juego y por delante de él un jugador que construya jugadas, podría ser Guti, por ejemplo.
    Una de las dificultades a la hora de jugar al fútbol es encontrar huecos para dar pases entre líneas y así crear ocasiones de gol. Para ello es necesario jugadores rápidos que consigan hacer un desmarque de ruptura y así abrir espacios en las líneas defensivas del equipo contrario. Es imposible crear espacios con Beckham, Raúl o Cassano en las bandas ya que son jugadores poco veloces. Lo ideal sería situar a Reyes por la izquierda y a Robinho por la banda derecha, gracias a la verticalidad de estos jugadores se crearían muchos espacios entre líneas que podrían ser aprovechados. Además estos dos jugones, mucho más ofensivos que cualquiera de los que han jugado en su puesto, aportarían muchos más balones a Van Nistelrooy y este no jugaría tan solo.

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