Syriana tiene mi voto

No sé quién se llevará el Oscar al mejor actor de reparto. Sinceramente, tampoco sé si lo daría a George Clooney. Pero creo Syriana en conjunto si que merece algún premio, una película urgente y necesaria por lo que tiene de cruda y de real.

 

 

Parece ser que Clooney le ha cogido el gusto a esto de ser crítico con su país. Ya metió la mano hace unos años con Tres Reyes, en la que contaban una historia irónica, sarcástica, pero no por eso menos real, de tres soldados en la primera guerra del golfo. Ahora este galán camaleónico de Hollywood tiene en pantalla dos películas, las dos tienen posibilidades a los Oscar, y seguro que el premio de la oposición a la política desastrosa del petróleo que encabeza EE UU.

Syriana va mucho más allá que Tres Reyes. Como hizo American Beauty, esta cinta encierra una crítica profunda a un modo de vivir, a un modo de entender la vida, a un estilo de vida viciado por el dinero, el poder, la corrupción y el fundamentalismo por las dos partes del asunto. Si en la película podemos ver de qué forma enseñan a los jóvenes el Corán, como los instruyen para ser, ahora fundamentalistas, en un futuro hombre bomba; también podemos ver la burbuja estúpida en la que se encuentra el primer mundo con el tema del petróleo. Si su Dios se llama Alá, el nuestro se llama Dinero.

Una película real y actual, que se mete de lleno en los territorios más calientes. Un recorrido por el Líbano, Irán, o Iraq,  que nos ofrece una estampa desoladora pero totalmente real de la situación de aquellos territorios.

La interpretación de todos los actores es muy buena. Por esto dudo de mi voto a George Clooney, porque todos llevan consigo, en sus diálogos, el reflejo de la gravedad de la situación, el realismo de un documental. La situaciones por las que va pasando la película reflejan con precisión toda la trama de la guerra del petróleo que se está librando, aunque si caer en los fáciles topicazos y maniqueísmos.

La guerra ha dejado de ser un juego geográfico. Es, como ha sido siempre, una estrategia de hombres ricos y poderosos para controlar la materia prima y así tener más poder. Los instrumentos pueden ser nuevos, la industria de guerra puede seguir evolucionando. Las bombas pueden ser inteligentes, pero no son las bombas las que matan a los hombres, son los hombres los que matan a los hombres.

Señores, esto también es la globalización. 

 

05
mar 2006
AUTOR
SECCIÓN Cine y TV
COMENTARIOS Sin comentarios
ETIQUETAS

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>