Nos están esperando

Es hora de despertar. Lo cargado del calendario no permite ni un momento de relajo y los partidos amistosos se convierten en una pesadilla si no se toman como se debe. Seguramente muchos de los jugadores de la selección se preguntarán ahora qué pintaban la noche de ayer en Lisboa. Pero el partido ya se conocía desde hace tiempo.

No hay duda de que los nuestros agradecerán unas vacaciones de partidos de selección, pero las sensaciones de los aficionados, también de mucho malestar, se mezclan con una buena punzada en el orgullo. No sé si nosotros les esperábamos así, pero ahora sabemos que todos nuestros rivales están esperando al campeón del mundo.

En la primera bofetada en Buenos Aires todos nos pusimos de acuerdo para denominarlo patinazo, aunque ya vimos dos equipos con dos caras bien diferentes. En Lisboa, y ante otro rival aguerrido, el patinazo se ha convertido en severo repaso. Portugal fue la pasada noche un equipo muy superior en agresividad, intención y velocidad, y hasta por fútbol en algunos momentos.

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