Es tiempo de palmaditas en la espalda

Qué frío hace, hay que ver. No acaba de venir el calorcillo de entretiempo. De hecho, aún siguen cayendo brillantes copos sobre los alféizares. Aquí estoy, en la mañana de este bonito día en la que es todavía mi casa, disfrutando del silencio y vestido únicamente con un pijama de algodón y mi bonita bata estampada. Abro la ventana para regar a mi pequeña planta Drosea y aspiro un aire helado que parece congelar mis pulmones en tan sólo un instante. Entonces miro al cielo, sonrío y cabeceo levemente mientras recuerdo el refrán popular que tanto gusta a la vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega, ‘Año de nieves, año de bienes’…

Ayayay…Pero qué cosas tiene esta buena mujer. Eso sí que es tomarse con humor la época de posguerra…

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