En arenas movedizas

Vuelven a la mente las imágenes de Andrei Shevchenko celebrando la victoria de su selección ante la presión que siempre supone iniciar una competición como anfitrión. Una última jornada de apertura de la Euro que nos dejó dos partidos cerrados, con sensación de final, pero, una vez más, muy poco fluidos. La hierva de Kiev acompañó, pero las quejas de los españoles sobre la de Gdansk quedan en poco viendo donde tuvieron que vérselas ingleses y franceses en Donetsk. Si a muchos equipos les cuesta tanto mostrarse, ¿qué podemos exigir si los condicionantes tampoco les empujan a ello?

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