El perfil del futbolista modesto

La procedencia marca de forma ineludible la percepción que se tiene de alguien. Para los jugadores, la manida expresión “progresión” dicta la atención y la expectación con la que se les va a observar. Sobra decir que cuando debuta un canterano del Barça la mente viaja hacia la parte con más carga emotiva del juego y lo colocamos en la pasarela de los futbolistas con las mejores cualidades que subjetivamente le queramos dotar.

Pero ese insigne nombramiento no siempre es herencia de la lógica, y todos los que lo merecen no lo reciben a tiempo.

En Sanlúcar de Barrameda (Cádiz) también se fabrican peloteros. No los decoran con frases evocadoras y lapidarias, pero entienden que de allí puede salir un futbolista. Y ese es uno de los innumerables ejemplos en los que uno se basa para sentenciar que el juego no es propiedad de nadie.

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