La valoración inglesa

La tradición inglesa en los mundiales de categorías inferiores no es para lucir galones –su mejor éxito se remonta a 1981 cuanto consiguieron una cuarta plaza en el Mundial Sub-20 de Australia-. Los inventores del juego, tal y como hoy los conocemos, no han tomado muy en serio este tipo de torneos que no aseguran nada en la formación, pero que sí son una experiencia competitiva importante.

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