Seguimos observando

Que Edgar tenía esas virtudes que demostró el sábado ya se sabía. Las conocía mucha gente. Ya fue convocado a algunos entrenamientos de las selecciones en divisiones menores, cuando estaba en el Murcia Deportivo, una vezescalera3 abandonada la isla. Incluso fue adquirido por un corto periodo de tiempo por el Real Madrid, un club en el que se valoran las virtudes propias de la exuberancia física. Alguien habló de Bale cuando la emprendió un par de veces por la banda izquierda del Estadio de los Juegos del Mediterráneo. Son pocos los jugadores que pueden soportar un recorrido semejante sin apenas ver mermada su energía, pero si Edgar, de 23 años, ha tardado tanto en llegar a Primera será porque le ha faltado asimilar conceptos del juego colectivo, saber transitar por esos muchos otros tramos de un partido que poco tienen que ver con la alta velocidad.

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