Tedio generalizado

La selección es el reflejo real de lo que llamamos fútbol en este país. Ante el tedio generalizado yo me intentaré salir de ese barro y decir que tiene solución, y no una si no muchas. Lo cual quiere decir lo mal que lo estamos haciendo.

Hay muchos focos de distracción que hacen que este equipo no camine hacia ningún lado, y esa es la idea principal: equipo. El fútbol español está regido por un hombre que ha sido elegido democráticamente a partir de unos estatutos legales, este señor podrá ser muchas cosas, pero ante todo es un pasota. Por lo tanto, primera pieza que no cuadra. Un equipo que nos da tantos disgustos y nos engancha a la televisión de esa manera no puede tener mandamás semejante. ¿Quién le daría a su hijo una bicicleta sin frenos ni pedales?


Ahora viene el toque para los medios de comunicación, que a parte de todos los comentarios y opiniones que se sueltan como piedras al foso de lapidamiento que a veces parece ese foro llamado opinión pública, sólo suelen atinar en una cosa: la selección no funciona. Pero en cuanto empiezan sus razonamientos, la situación suele oscurecerse aún más.

De todas formas, y destacados ya los dos puntos anteriores, sería necesario aproximarnos a una de las mayores equivocaciones que arrastramos y que provocan una falta de consistencia en el equipo que es fatal y que convierten cada partido de la roja en algo que ya hemos visto antes. El fútbol bonito, el toque, el Dream Team, La quinta del Buitre, Valdano, etc… Con unos cuantos conceptos se puede resumir. Dentro de las situaciones que se dan en un partido, es necesario que un conjunto equilibrado tenga una buena movilidad de balón, pero esa sólo podría ser la única premisa de un equipo si la calidad y definición arriba fueran más que excelentes. Cosa que, por supuesto, no es nuestro caso, pero que tampoco lo es el de ninguna. Esto ya convierte a la nuestra en una selección que puede quebrantarse sin demasiado esfuerzo. Nos lo jugamos a una mano que no es lo fuerte que debiera. Creo que alguno tiene archivados muchos partidos para saber realmente que esto es así.

Alguien, y sobre todo un grupo mediático, comenzó hace años una campaña que promulgaba, como única forma de fútbol, la calidad y el virtuosismo. Uno puede ser amante de un juego vistoso, pero esa es solamente una situación más y no los 90 minutos de un partido que suele tener muchos condimentos. Esa iniciativa, que partió de una serie de comunicadores que con su simpatía se ganaron a la mayoria de la audiencia, la arrastra nuestro equipo como si fuera parte de su indumentaria. Y para empezar a cambiar la situación habría que buscar otro color para esas medias, no tan llamativo y sí más real o humilde, aunque más lo primero que lo segundo. Las obsesiones no son buenas, ni lo es el lado narcotizante y bello de este juego, ni la fiebre por el resultado. Pero escudriñar y observar en cada campo el jugador que realmente te puede hacer superior al rival o por lo menos plantar cara a aquello a lo que nos podamos enfrentar, es lo mínimo exigible para volver a la realidad. Aunque es evidente que también hay que tener talento para seleccionar y encontrar esa mezcla, ahí dudo más de la cultura futbolística de este país, mal encaminada y poco competitiva, pero con una base óptima que sólo necesita mejorar de una vez.

17
nov 2006
SECCIÓN Deportes
COMENTARIOS 1 comentario
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Un comentario a Tedio generalizado

  1. Kike says:

    Te veo quemado Víctor, yo que siempre te había visto como alguien calmado, prudente y con paciencia (que lo eres). Leer esto me sorprende, tu opinión sobre Aragonés no me la esperaba. No es que no esté de acuerdo pero esperaba un “hay que cambiar el sistema…” o un “la culpa no es del entrenador, es de…”
    La verdad es que lo de Rumanía fue un esperpento, de todas formas un partido amistoso nunca debe levantar nada, yo soy partidario de erradicar el deporte amistoso, no sirve de nada.
    Pienso una cosa:si no se hizo nada después de lo de Irlanda del Norte y Suecia, tampoco se debe hacer nada ahora. Habrá que esperar a Dinamarca, aunque para entonces puede que ya sea demasiado tarde.
    Y otra cosa: me parece bien no llamar a Raúl y a Torres, andan faltitos de nivel, pero tampoco es cuestión de llamar a cualquiera, es decir, Javi Navarro o Arizmendi. Ni tanto ni tan corto, soy partidario del término medio.

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