Tres cosas que no le perdonamos a Guti

La lista de cosas que no le perdonamos al media punta blanco podría extenderse a muchos otros futbolistas, pero por estar donde está, en el principal escaparate de la actualidad, vamos a cargar todas las culpas en su maniquí.

Guti es el vivo ejemplo del centrocampista talentoso español que podía haber sido más, pero que por su carácter evasivo no ha mostrado un buen porcentaje de lo que se le intuía. La historia de Guti (aún no escrita del todo, como decíamos el otro día) es la de decenas de enganches que oyeron cantos de sirena en su adolescencia, pero que por una u otra razón no acabaron apareciendo en ninguna lista de premios a finales de año.

Por alguna extraña razón, o por una resistencia espartana a ser diferente, el media punta, en su crecimiento, suele ser una persona que evade las responsabilidades que acarrea una carrera profesional. Y cuando digo evadir, se pueden mal pensar todo tipo de distracciones. Por alguna extraña razón, o por la más lógica de las razones, esas aptitudes se reparten en personas que parecen resistirse a algunas consecuencias que acarrea poseerlas, o simplemente al tratarse de aptitudes anormales, las desarrollan personas con un carácter especial. Por eso, lo primero que no le perdonamos a Guti es que no haya tenido un poco más de amor propio con la misión que alguien le había encomendado. Es indudable que le ha faltado generosidad hacia los aficionados. El tiempo apremia, y cada vez quedarán menos escenarios donde sacar el talento a relucir, él lo sabe y ya reconoce públicamente el tiempo perdido. Ser humano sí que puede ser perdonado.

Lo segundo que no le perdonamos son las dos caras que ha mostrado a lo largo de su carrera. En el Bernabéu han quedado mil veces ejemplarizadas, pero, por exótico, el Olímpico de Roma viene mejor para simbolizarlo. Guti ha mostrado su mejor y peor cara en ese estadio, en la Champions League. En un partido frente a la Roma, él solo dirigió a la victoria a su equipo con sus goles y un fútbol brillante, fue en la temporada 2002-2003 y creíamos estar ante la explosión definitiva de un zurdo estelar. Pero ese post partido, aunque siempre recelosos, nunca nos habría hecho imaginar la lamentable imagen que nos ofrecería el madrileño frente a la Lazio en la 2007-2008 (sí cinco años después y el genio sin explotar). Nunca entenderé su actitud sobre el césped aquel día. Con Schuster en el banquillo, Guti tenía toda la confianza y continuidad que siempre había reclamado, pero aquella noche  no se ofreció prácticamente en ningún momento a sus compañeros, que para evadir la presión de los italianos le necesitaban más que nunca. Se mostró indolente y sin ninguna predisposición a satisfacer a todos los que todavía hoy esperamos algo de él. Siempre he perdonado sus días malos a todos los dueños del dominio del espacio, pero aquel día sufrí una tremenda decepción y será siempre un paradigma de la indolencia del futbolista.

Y tal vez, la tercera cosa que no le perdonamos a Guti tiene valor añadido, no extrañaría nada que él mismo se la esté reprochando todos días. Y es que el 14 no ha sido para nada listo con la situación que se le ha presentado en los últimos tiempos. Porque nunca, como ahora, el media punta ha estado mejor visto en nuestro país. Sobre todo tras el éxito de la Eurocopa, que gracias a Dios reivindicó una forma preciosa de entender el juego.

Tal vez, Guti no era del agrado de Luis Aragonés, pero de lo que no hay duda es de que el técnico madrileño apostó por un tipo de futbolista, del que Guti también hubiera formado parte si a su calidad hubiera añadido la actitud que se le vio el pasado sábado.

Puede que todo se deba a un problema de madurez, o por lo menos él lo ha confesado en alguna que otra entrevista, y quizás ahora esté alcanzando una cierta estabilidad. Habrá que estar pendiente, porque en los próximos meses podemos encontrarnos ante una novedosa situación del media punta en España: ya no sólo habitarían los que prometían mucho y desaparecieron, o los que después de años de espera nos llevaron a la gloria, podríamos encontrarnos también con la extraña especie del incomprendido inestable que cuando nadie confía ya en él, resurge y besa la gloria.

04
feb 2010
SECCIÓN Deportes
COMENTARIOS 5 comentarios
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5 comentarios a Tres cosas que no le perdonamos a Guti

  1. Calculin says:

    Bueno, personalmente Guti tiene que jugar el doble de bien de lo que lo hizo en Riazor y todos los sábados para poder competir por un sitio en el mediocampo de nuestra selección actual. También es cierto que no tenemos un entrenador, Del Bosque no es más que un alineador y es capaz de llevarlo jugando a medio gas en comparación con otros. De todas maneras, tenemos una mafia montada en la RFEF que yo no me lo acabo de creer. No solo han conseguido echar por la puerta de atrás al único entrenador capaz de decir “aquí mando yo” sino también al único que después de 45 años ha logrado que el país vuelva a sentirse orgullosa de su selección, pero lo mejor de todo es que lo han conseguido con el apoyo de la prensa y con la mayoría de las masas a favor de la decisión, sobre todo por no llevar a Raul. Resumiendo, sino fuera porque quizás en otros 50 años no volvamos a optar al mundial, me alegraría que diesemos pena hasta limpiar de escoria y borrachos nuestra federación.

  2. Dentro de dos semanas (y quizá dentro de sólo dos días), Guti volverá a pasar al olvido, si tiene suerte, o le lloverán palos, si no tiene tanta suerte.

    Guti es un jugador irregular por definición y si en 15 años al primer nivel no ha sido capaz de lograr esa regularidad, no lo va a conseguir ahora.

    En cuanto a la posibilidad de ir a la selección, me parece de risa. ¿Por un buen partido y un taconazo ya merece ir a la selección? Hay que joderse.

  3. Kike Sierra says:

    Yo si lo tuviera en mi liga fantástica no lo pondría mañana, xq mañana toca q le saquen roja directa x agresión o le llame hijo d puta a Pellegrini x cambiarlo o una d esas suyas. Es q no sé cuál es la d cal y cuál la d arena. ¿La cal es buena y la arena mala? ¿o es al revés? ¿y por qué una d las 2 es mala y la otra buena? nunca entendí ese dicho. :-)

  4. Víctor Sancho says:

    Je je, grande Kike… Supongo que el dicho se originaría en una época en la no había mucho para comer, y bueno, tal vez una de las dos cosas se podía engullir… Qué va! Estoy de cona… imáginate un punao de arena o de cal en la boca… Con lo bien que sienta cuando se te mete en la playa… Me encanta como hablamos de fútbol. Saludos desde Heidelber!

  5. Kike says:

    ¿Estás en Alemania? ¿X cuánto tiempo? ¡no lo sabía! yo el martes me voy a Marrakech 4 días.

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