Volver a la realidad

Pocas palabras hacen falta para describir lo de Belfast: equipo sin espíritu, ese estado de ánimo mínimo que se requiere para disputar, competir. La realidad es que el desánimo del seleccionador, la descomposición de un equipo ideado desde la mentira evidente que en muchos casos parece nuestra Liga y la inoportuna comparación con la brillante selección de baloncesto, no ayudan en nada.

Desde aquí hay que decir que es imposible saber que pasa por la cabeza del técnico y la Federación, pero lo que se transmiten son dudas y eso en un terreno de juego son derrotas. Siempre habría que proponer un viaje a la realidad, y ésta es la de una afición que quiere hechos y no palabras y para eso no valen los sueños y sí lo cotidiano. Escudriñar que es lo verdaderamente ganador domingo tras domingo en nuestra Liga, y eso no se ve con un golito de turno o una jugadita para las repeticiones. Se busca lo efectivo, la personalidad, porque eso también es calidad. Es necesario volver a la realidad, hay muchas maneras de jugar y no sólo una lleva al éxito.

El partido frente a Suecia va a ser para valientes, no necesitamos gente con dudas atrás, un equipo que tenga una posesión de balón eterna sin profundidad, se requiere gente que ponga la pierna, pero no por ponerla, y que grite, y que sean menos los que marquen la diferencia arriba, pero que lo hagan en el momento justo.

Pero la realidad también es lo que vemos temporada tras temporada en las competiciones de clubes donde grandes equipos pasan largas épocas de sequía y donde parece imposible cambiar el rumbo. Por esto mismo se puede deducir y hasta entender el estado actual del equipo nacional, es irremediable y lógico que sea así. El fiasco de la selección en Alemania por la derrota frente a Francia ha sido demoledor, y superior a todo el positivismo generado en la primera fase del torneo. Las caras de los jugadores y Luis durante el partido de Belfast, campo lleno y en contra, reflejan lo mismo que se vio tras la derrota de Hannover, la enésima pista dada a un grupo de que esa idea futbolística no es válida en estas circunstancias. El juego ofensivo sólo puede ser efectivo por la tremenda calidad de los jugadores y su descaro, cosa que no sucede en el conjunto español que se suele partir por la mitad y además muestra una tremenda inseguridad atrás. Ni Xavi, Xabi Alonso o Cesc tienen un uno contra uno incisivo o un último pase directo y que puedan intentar repetidas veces, serían jugadores más validos en otro tipo de equipo. En cambio, los delanteros Torres y Villa sí son descarados pero carecen de la efectividad y precisión de un mediapunta. Estos hombres son lo que son y no lo que nos gustaría que fueran.

A todos nos gustaría jugar de una manera determinada, pero lo de hoy va en otra dirección, tenemos jugadores muy válidos pero nunca hemos sabido hacer la mezcla exacta, es hora de no dejar de lado un tipo concreto de jugador más comprometido que pueda crear el hábitat adecuado para que otros puedan sacar a relucir su talento en el momento justo y no pasarse 90 minutos de su vida, una y otra vez, en el lugar equivocado.

08
sep 2006
SECCIÓN Deportes
COMENTARIOS 2 comentarios
ETIQUETAS

2 comentarios a Volver a la realidad

  1. Pingback: El Desafío Digital | ¿Aragonés ya tiene su chivo expiatorio?

  2. Pingback: El Desafío Digital | Sigue el esperpento

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>